Dra. Adelina Braselli
Introducción
Los monobactámicos
son antibióticos estructuralmente relacionados con los
betalactámicos, pero con configuración monocíclica.
Fueron descubiertos en 1981. Son producidos por innumerables gérmenes
que viven naturalmente en la tierra. Aunque estos compuestos tienen
débil actividad antibacteriana, la modificación
en sus cadenas laterales mejora su espectro y estabilidad.
El primero en importancia clínica es aztreonam,
el que fue obtenido por síntesis. Tiene un espectro de
acción similar a los aminoglucósicos, sin ser nefrotóxico.
La droga puede ser activa contra cepas resistentes de bacilos
gramnegativos de origen hospitalario.
AZTREONAM
Mecanismo de acción
Es bactericida y su mecanismo de acción es similar al de
las penicilinas y cefalosporinas.
Mecanismo de resistencia
Si bien el aztreonam no
es hidrolizado por las betalactamasas más habituales, ha
sido descrita la resistencia mediada por betalactamasas tanto
cromosómicas como plasmídicas.
Estabilidad a las betalactamasas
No es hidrolizado por la
mayor parte de betalactamasas mediadas por plásmidos o
cromosomas. Es destruido por algunas betalactamasas producidas
por algunas cepas de Klebsiella y Pseudomonas aeruginosa.
No induce la producción de betalactamasas por especies
de Pseudomonas, Citrobacter, Enterobacter o Serratia
y generalmente es un débil inductor de betalactamasas de
mediación cromosómica.
Farmacocinética
Por vía digestiva
sólo se absorbe el 1%, por lo debe administrarse por vía
parenteral. Se distribuye ampliamente en los tejidos y líquidos
orgánicos. La unión a las proteinas plasmáticas
es de 40 a 60%. En personas con función renal normal su
vida media en suero es de 1,5 a 2 horas. En pacientes anéfricos
aumenta a 6-8 horas. Es activo en diversos pH. Cruza la barrera
hamatoencefálica alcanzando niveles terapéuticos
en LCR. Alcanza altos niveles en la próstata, lo que lleva
a considerarlo en el tratamiento de las prostatitis. Penetra fácilmente
en el tejido pulmonar y secreciones bronquiales. Se elimina incambiado
principalmente por vía renal (40% por filtración
glomerular y 40% por secreción tubular y el resto por difusión
no iónica. La eliminación biliar es de 1%. En pacientes
con disfunción renal la dosis debe ser ajustada. Como es
eliminado parcialmente en la hemodiálisis, debe darse un
suplemento después de la misma.
Espectro de acción
El aztreonam tiene una actividad
comparable a los aminoglucósidos y cefalosporinas de 3ª
generación contra bacterias gramnegativas. In vitro
es muy activo frente a E. coli, Proteus spp., Serratia
marcescens, Salmonella spp., Shigella, Providencia spp.,
H. influenzae y Neisseria spp., B. catarrhalis, independientemente
de la producción o no de betalactamasas; pero la eficacia
en el tratamiento de infecciones causadas por algunos de estos
gérmenes no ha sido documentada. Es activo frente a P.
aeruginosa. Su actividad es limitada contra cepas de Acinetobacter,
Alcaligenes, S. maltophilia, Flavobacterium, P. fluorescens.
Algunas cepas de P. aeruginosa y de Enterobacter spp.
pueden ser tolerantes. C. frundii, E. aerogenes y E.
cloacae son a veces resistentes, como lo son a cefotaxime
y a ceftazidime. Especies de Chlamydia y Legionella
son uniformemente resistentes.
Se demostró sinergismo con aminoglucósidos, pero
no con otros betalactámicos. Cefoxitin antagoniza la actividad
de aztreonam, probablemente porque induce la producción
de betalactamasas.
Como no tiene afinidad por las PFP de las bacterias grampositivas
y anaeróbicas, carece de actividad contra ellas.
Reacciones adversas
Son escasas: diarrea, náuseas,
vómitos, reacciones locales a nivel del sitio de inyección
y de hipersensibilidad. Parece no tener inmunogenicidad cruzada
con penicilina, pudiéndose administrar en pacientes alérgicos
a la misma. No modifica sustancialmente la flora intestinal, preservando
los anaerobios.
Raramente se han observado aumentos leves y transitorios en los
niveles de transaminasas y fosfatasa alcalina.
Indicaciones y usos clínicos
Como sucede con los aminoglucósidos,
la estricta actividad de aztreonam contra los gramnegativos aeróbicos,
limita su uso empírico en monoterapia. Sin embargo pueden
usarse como única droga en infecciones urinarias.
En combinación con otros agentes el aztreonam es útil
para el tratamiento empírico de infecciones pélvicas
(aztreonam + clindamicina), peritonitis bacteriana espontánea
en cirróticos, peritonitis asociada a diálisis peritoneal
crónica (aztreonam + vancomicina), infecciones intraabdominales
(aztreonam + clindamicina o metronidazol), fiebre en neutropénicos
oncológicos, neumonias nosocomiales (aztreonam + clindamicina).
Es útil para tratar osteomielitis, artritis, meningitis
y sepsis por gramnegativos.
La única contraindicación es la alergia conocida
a la droga.
Dosis
Infecciones de vía
urinaria no complicada: monodosis de 500 o 1.000 mg.
Infecciones del parénquima renal: 500 a 1.000 mg. c/8-12
h.
Gonococcia urogenitales, anorrectales y faríngeas: monodosis
de 1 g. En un estudio de personas con infecciones anorectales
o faríngeas, se observó que 20% mantenían
el estado de portador después de 1 dosis única.
Infecciones de moderada gravedad y no complicadas: 0,5 a 1 g.
c/8-12 h.
Infecciones graves: : 1 a 2 g. c/8 h.
Infecciones muy graves o gérmenes menos sensibles: 1-2
g c/6-8 h
En casos de deficit de la función renal, la dosis se adapta
a la depuración de creatinina. Si es > 30 ml/m se utiliza
la dosis completa. Si es de 10-30 ml/m la dosis inicial es de
1 a 2 g y se continúa con 500 a 1.000 mg. c/8-12 h. Si
es < 10 ml/m, la dosis inicial completa es seguida de 500 a
1.000 mg. c/12-24 h. El complemento posthemodiálisis es
de 500 mg.
En pacientes en diálisis peritoneal, la dosis inicial va
seguida de 250 a 500 mg. c/12 h.
Bibliografía
- Gobernado Serrano M.,
Santos Durántez M. Antibióticos monobactámicos.
Medicine 1998; 7(88): 4128-4134.
- Hellinger W.C., Brewer N.S. Carbapenems and Monobactams: Imipenem,
Meropenem, and Aztreonam. Mayo Clin Proc. 1999:74:420-434.
- Johnson D.H., Cunha B.A. Aztronam. Clin Med NA. Tratamiento
antimicrobiano. Parte II. Traducido al español. Ed. Interamericana.
1995; 4: 721-730.