Introducción
Los macrólidos son
antibióticos naturales, semisintéticos y sintéticos
que ocupan un lugar destacado en el tratamiento de infecciones
causadas por bacterias intracelulares. Integran este grupo: eritromicina,
claritromicina, azitromicina, espiramicina y roxitromicina.
Origen y estructura química
En 1952, a partir de Streptomyces
erythreus se obtuvo eritromicina, que es el antibiótico
tipo del grupo. A partir de otras especies de Streptomyces
se obtuvieron otros macrólidos.
Los nuevos macrólidos: roxitromicina, claritromicina y
azitromicina son derivados semisintéticos de la eritromicina,
con modificaciones estructurales que mejoran la penetración
tisular y amplían el espectro de actividad.
La estructura química de todos los macrólidos se
compone de un anillo lactónico macrocíclico unido
por un enlace glucosídico a diversos desoxiazúcares
aminados.
Se clasifican según el número de átomos de
carbono presentes en el anillo lactónico.
Eritromicina y claritromicina poseen 14 carbonos en el anillo
lactona, mientras que azitromicina es una mólecula de 15
carbonos, también conocida como aziálido.
Mecanismo de acción
Actúan inhibiendo
la síntesis proteica de los microorganismos sensibles,
al unirse reversiblemente a la subunidad 50S del ribosoma bacteriano.
No se unen a ribosomas de células de mamíferos.
Interfieren con la unión de otros antibióticos como
cloranfenicol y clindamicina.
Al igual que otros antibióticos que inhiben la síntesis
proteica son generalmente bacteriostáticos. Sin embargo
pueden ser bactericidas dependiendo del microorganismo, de las
concentraciones del antibiótico y del tiempo de exposición.
Se concentran dentro de macrófagos y polimorfonucleares,
lo que resulta favorable para el tratamiento de infecciones producidas
por patógenos intracelulares.
Todos los fármacos de esta familia producen un efecto post-antibiótico
prolongado.
No se recomiendan para infecciones bacteriémicas por sus
escasos niveles en sangre.
Mecanismo de resistencia
Diversos mecanismos de resistencia han sido descritos:
ERITROMICINA
Farmacocinética
Se absorbe bien por vía
digestiva, lo que mejora con el ayuno. Difunde fácilmente
hacia la mayoría de los tejidos. La concentración
en líquido ascítico y pleural es de 50% de la alcanzada
en plasma. Sin embargo las concentraciones en líquido sinovial
y LCR son escasas en ausencia de inflamación. Atraviesa
la barrera placentaria y está presente en la leche materna
donde alcanza concentraciones que son aproximadamente 50% de la
plasmática.
Se excreta en forma activa por la bilis donde alcanza concentraciones
mayores a las plasmáticas. Aunque sufre reabsorción
intestinal se elimina mayoritariamente por las heces. Entre 2
%- 5% de una dosis oral y entre 15% - 20% de una dosis i.v. se
elimina en forma activa por orina, principalmente por filtración
glomerular.
La vida media es de 1,4 horas y los niveles en plasma se mantienen
hasta 6 horas.
En caso de insuficiencia renal no es necesario ajustar su posología.
No se elimina significativamente por hemodiálisis ni diálisis
peritoneal, por lo cual no es necesario administrar una dosis
adicional.
Espectro de actividad
Posee actividad elevada
frente a Streptococcus pyogenes y S. pneumoniae.
A pesar de la aparición de resistencia de estos gérmenes
en los últimos años, es un antibiótico de
alternativa en pacientes alérgicos a penicilina.
Su actividad frente a otros gram positivos es variable. S.
aureus meticilino-resistente usualmente es resistente a eritromicina
y muchas cepas de S.aureus meticilino sensible, por lo
que en general no son de primera línea para tratar infecciones
estafilocóccicas severas. Son resistentes un alto porcentaje
de S. epidermidis, Enterococcus spp. y alrededor
de 20% de Clostridium spp. y cocos anaerobios. Tienen actividad
frente a algunos bacilos gram negativos: M. catarrhalis,
Neisseria spp., Bordetella pertussis, Haemophilus
ducrey y Campylobacter jejuni. También es activa
frente a Treponema pallidum y Gardnerella vaginalis,
aunque no es apropiada para tratar las vaginosis bacterianas porque
se inactivaría en el medio ácido de la vagina.
H. influenzae tienen un alto nivel de resistencia.
Tiene buena actividad frente a gérmenes de crecimiento
intracelular o poco sensibles a otros antibióticos: Legionella
pneumophila, Mycoplasma pneumoniae, Chlamydia
spp., Ureaplasma urealyticum y algunas ricketsias.
Usos clínicos y dosis recomendadas
-Infecciones respiratorias:
Eritromicina es la droga de elección para tratar infecciones
causadas por bacterias intracelulares como: neumonias por M.
pneumoniae, Legionella pneumophila, , Chlamydia spp.; conjuntivitis
por Chlamydia trachomatis, Bartonella henselae (agente
de angiomatosis bacilar).
Tos convulsa: Eritromicina es útil al inicio de la infeccion
por Bordetella pertussis y para la profilaxis de niños
expuestos no vacunados.
-Otitis media y faringitis: Es útil en infecciones estreptocócicas y causadas por Arcanobacterium haemoliticum en pacientes alérgicos a la penicilina. Puede utilizarse para tratamiento de otitis media aunque habitualmente se prefieren otros macrólidos.
- Infecciones de piel y partes blandas: causadas por S. pyogenes, cepas de S. aureus sensibles y C. tetani en pacientes alérgicos a penicilina
- Infecciones gastrointestinales: Se usa en el tratamiento de la gastroenteritis por C. jejuni, aunque no parece alterar el curso clínico de la enfermedad si el tratamiento se inicia 4 días después del inicio de los síntomas.
- Infecciones genitales: Por ejemplo
infección por N. gonorrhoeae, Ureaplasma urealyticum
o Chlamydia trachomatis. En todos los casos azitromicina
presenta actividad comparable o mejor.
Es una alternativa de tratamiento en las embarazadas con enfermedad
inflamatoria pélvica. Esta droga atraviesa la placenta
y puede encontrarse en la leche materna, aunque no se han descrito
efectos teratogénicos
No se aconseja para el tratamiento de la sífilis, especialmente
en embarazadas porque se han observado fracasos terapéuticos.
La dosis oral recomendada es de 250mg a 1 g c/6 horas. La dosis i.v. es de 500 mg a 1 g. c/6 horas, pero su uso por esta vía está limitado por la frecuencia con que causa flebitis.
Efectos adversos
La eritromicina, al igual
que los otros macrólidos, es relativamente atóxica.
Algunos efectos adversos se relacionan con determinada presentación
de la droga por ejemplo estearato o etilsuccinato. Las reacciones
adversas más frecuentes de la eritromicina son los trastornos
digestivos. Cuando se emplea por v.o. a altas dosis o por infusión
i.v. rápida puede producir náuseas, vómitos,
anorexia, meteorismo, dolor epigástrico y diarreas. En
personas jóvenes cuando se les administra una dosis elevada
de eritromicina i.v., el dolor epigástrico puede ser muy
intenso y simular una pancreatitis aguda. Con el tratamiento i.v.
también se ha descrito sordera, que es más frecuente
en ancianos o pacientes con insuficiencia renal y reversible al
suspender la medicación. Con la administración i.v.
se ha reportado taquicardia ventricular y alargamiento del intervalo
QT. Su administración i.v., incluso diluida, puede causar
tromboflebitis.
El efecto secundario más notable por su gravedad es la
hepatitis colestática. La enfermedad comienza 10 a 20 días
después de iniciado el tratamiento y se caracteriza por:
náuseas, vómitos, calambres abdominales, ictericia,
fiebre, leucocitosis y aumento del nivel de las transaminasas.
Revierte con la suspensión del tratamiento aunque se han
descrito casos fatales.
Interacciones medicamentosas
La eritromicina inhibe el
metabolismo de diversos medicamentos, al interactuar en el citocromo
P450 donde son metabolizadas estas drogas. De esta manera la eritromicina
puede aumentar los niveles sanguíneos de teofilina, warfarina,
astemizol, terfenadina, bromocriptina, carbamazepina y ciclosporina.
Antagoniza los efectos del cloranfenicol y la clindamicina.
CLARITROMICINA
Farmacocinética
La claritromicina es más
estable en medio ácido que eritromicina, siendo el macrólido
de mejor absorción digestiva, lo que aumenta la biodisponibilidad
oral, que es de 50%. Cuando se administra con alimentos su absorción
aumenta un 25%. Se distribuye bien en tejidos y fluidos corporales.
Alcanza concentraciones tisulares 2 a 20 veces mayores que las
séricas. Penetra y se concentra en los macrófagos
alveolares y polimorfonucleares. Altas concentraciones de claritromicina
y azitromicina persisten en el tejido pulmonar por más
de 24 horas luego de la última dosis. Se metaboliza en
el hígado por el sistema del citocromo P450 dando lugar
a un metabolito activo: 14 hidroxiclaritromicina.. Treinta a 40%
de la dosis oral se excreta por la orina en situación incambiada
o como metabolito activo. El resto se elimina por la bilis. Su
vida media es de 4 a 5 horas.
En pacientes con insuficiencia renal moderada a severa (clearance
de creatinina < 30 ml/min.) la dosis debería disminuirse.
No es necesario cambiar la dosis en casos de insuficiencia hepática
moderada si la función renal es normal. En casos de disfunción
hepática severa no se debe usar, por la inadecuada producción
del metabolito activo por parte del hígado.
Espectro de actividad
Es 2 a 4 veces más
activa que la eritromicina frente a especies de Staphylococcus
meticilino sensible y Streptococcus spp. S. pneumoniae
con sensibilidad disminuida o resistente a penicilina puede ser
resistente a claritromicina y otros macrólidos. Claritromicina
es inactiva frente a S. aureus meticilino-resistente. Streptococcus
spp.
y Staphylococcus
spp.
resistentes a eritromicina,
también lo son a claritromicina y azitromicina.
La mayor parte de bacterias gram negativas (enterobacterias y
Pseudomonas) son resistentes a claritromicina. Es más
activa que eritromicina frente a H. influenzae aunque están
en aumento las cepas resistentes. También es activa frente
a M. catarrhalis.
Su mayor actividad la muestra contra Legionella pneumophila,
Mycoplama pneumoniae y Chlamydia pneumoniae.
Es más activo que otros macrólidos frente a micobacterias
distintas de M. tuberculosis Tiene gran actividad frente
a Helicobacter pylori , aunque debe usarse con otros fármacos
porque la erradicación es incompleta.
También posee actividad
frente a Toxoplasma gondii (en combinación con pirimetamina)
y Borrelia burgdorferi.
In vitro claritromicina es activa frente a agentes que
causan enfermedades de transmisión sexual: C. trachomatis,
N. gonorrhoeae y Ureaplasma urealyticum.
Claritromicina tiene actividad in vitro frente a M.
leprae, con efecto bactericida en modelos animales.
Uso clínico y dosis recomendadas
- Es útil para tratar infecciones respiratorias: faringitis, otitis media, sinusitis, exacerbación de bronquitis crónica, bronquitis aguda si la sospecha etiológica es Mycoplasma o una bacteria sensible; neumonía aguda comunitaria leve o cuando se piensa que el agente causal es un germen atípico. En neumonías graves se usa asociada a otros antibióticos.
- Puede emplearse en infecciones cutáneas leves o moderadas por S. pyogenes o S. aureus, en pacientes alérgicos a otras drogas o en los que se ha documentados la sensibilidad.
- En úlcera péptica relacionada a H. pylori, se recomienda claritromicina asociada a omeprazol (o bismuto) más amoxicilina (o tetraciclina + metronidazol), por 14 días.
- Infecciones por Mycobacterias:
Claritromicina representa un importante avance en el tratamiento
de estas infecciones.
Para el tratamiento de la micobacteriosis por M. avium-intracellulare,
la claritromicina mostró ser eficaz cuando se asoció
a una o más de las siguientes drogas: etambutol, clofacimina,
ciprofloxacina, amikacina, rifabutina. También ha sido
eficaz para tratar otras micobacteriosis.
También es empleada en infecciones causadas por M. chelonae,
M. marinum, M. leprae y M. tuberculosis multirresistente.
- Profilaxias de infeccion por complejo Mycobacterium avium en pacientes con SIDA
- Asociada a pirimetamina es un plan de alternativa para el tratamiento de la toxoplasmosis.
- También se la utiliza para tratar de angiomatosis bacilar, enfermedad de Lyme, y cryptosporidiosis.
Se administra a la dosis de 250 a 500 mg 2 veces al día, por 7 a 21 días.
Efectos adversos
La claritromicina causa
ocasionalmente náuseas, diarreas, dolor abdominal y cefalea,
aunque es mejor tolerada que la eritromicina. Los infectados por
VIH pueden presentar signos de mayor toxicidad, en particular
dolor abdominal, vómitos, erupción, aumento del
nivel de transaminasas y leucopenia.
Interacciones
Puede interferir en la absorción
de zidovudina. Al inhibir el sistema del citocromo P450, puede
aumentar los niveles de teofilina, carbamazepina y de otros fármacos
que interactúan con eritromicina.
AZITROMICINA
Farmacocinética
Es más estable que
eritromicina en el medio ácido gástrico. Cuando
se administra con alimentos disminuye su biodisponibilidad. Por
eso se aconseja tomarla 1 hora antes o 2 horas después
de los alimentos.
Al igual que claritromicina es lipofílica y tiene excelente
distribución. La azitromicina tiene una penetración
tisular lenta, con una vida media larga (más de 60 horas).
Alcanza concentraciones tisulares altas y eficaces incluso cuando
el nivel sérico es menor a la CIM de microorganismos susceptibles.
También se concentra en macrófagos y polimorfonucleares.
Como su actividad persiste puede administrarse en ciclos terapéuticos
breves de 3 a 5 días.
El fármaco se elimina principalmente por el intestino en
forma incambiada. La eliminación urinaria de la droga incambiada
es menor. Azitromicina difiere de la claritromicina en que no
interactúa con el sistema del citocromo P450.
No es necesario hacer adaptaciones de las dosis en caso de disfunción
renal o hepática.
Espectro de actividad
Es el macrólido más
activo frente a H. influenzae. Es más activo que
la eritromicina frente a especies de Mycoplasma, Chlamydia,
Moraxella, Legionella, Neisseria y Bordetella. Es menos
activo que eritromicina frente a gérmenes gram positivos
como especies de Streptococcus y Staphylococcus.
S. aureus meticilino-resistente y S. epidermidis
tienden a ser resistentes a azitromicina. Aunque S. pneumoniae
suele ser sensible a los macrólidos, las cepas de sensibilidad
disminuida o resistentes a penicilina es probable que sean resistentes
a los macrólidos. La sensibilidad de S. viridans
es variable. Enterococcus spp. es resistente a los macrólidos.
También es eficaz contra M. catarrhalis y algunos
patógenos entéricos: E. coli, Salmonella
spp., Yersinia enterocolitica y Shigella spp.; a
diferencia de eritomicina y claritromicina que no son activas
frente a estos últimos. Es más activo que eritromicina
y claritromicina frente a Campylobacter jejuni, y menos
que claritromicina frente a H. pylori.
In vitro tiene actividad contra M. hominis, Cryptosporidium
y Pneumocystis carinii.
Uso clínico y dosis recomendadas
El uso de azitromicina está
indicado en:
- Infecciones respiratorias: sinusitis, otitis, exacerbaciones
agudas de bronquitis crónica, bronquitis agudas, neumonías
agudas comunitarias leves o moderadas. Es una alternativa para
alérgicos a la penicilina que padecen infecciones causadas
por S. pyogenes o S. agalactiae. Es especialmente
eficaz para tratar neumonías por: Mycoplasma, C. pneumoniae,
C. psitacci y Legionella.
- Es útil para tratar enfermedades de transmisión sexual: causadas por Chlamydia trachomatis, H. ducrey y U. urealitycum. Es uno de los antibióticos recomendados para tratar infecciones gonocócicas no complicadas (cervicitis, uretritis, rectitis y faringitis). Otros lo excluyen de las guías terapéuticas por la mala tolerancia y mayor costo .
- Es eficaz para tratar infecciones gastrointestinales por Campylobacter spp.
- La azitromicina puede usarse para tratar infecciones de piel y partes blandas.
- Es un fármaco prometedor en infecciones menos frecuentes como angiomatosis bacilar, toxoplasmosis (en combinación con pirimetamina), Cryptosporidium spp.y M. avium.
La dosis recomendada es de 500 mg el primer día seguido de 250 mg por 4 días más. También pueden administrarse 500 mg/d por 3 días. La uretritis no gonocócica puede tratarse con 1 g. en dosis única.
Efectos adversos
La azitromicina puede causar
intolerancia gastrointestinal similar a la claritromicina. Ocasionalmente
produce cefalea y mareos. También se han observado erupciones,
ictericia colestática y anomalías en las pruebas
de función hepática.
Interacciones
Estudios clínicos
en humanos no han mostrado interacción con las drogas que
interactúan con los macrólidos mencionados anteriormente.
ROXITROMICINA
Es estable en medio ácido
y se absorbe bien por vía digestiva. Tiene una biodisponibilidad
de 70% y una vida media de 12 horas, lo que permite administrarla
1 o 2 veces diarias.
Es menos activa in vitro que la eritromicina frente a la mayoría
de los microorganismos, con excepción de Legionella,
ante la que presenta el doble de actividad.
Es una alternativa para tratar empíricamente las neumonías
adquiridas en la comunidad, ocasionadas por patógenos típicos
y atípicos.
La dosis habitual es de 150 mg administrados 2 veces en el día
o 300 mg/día.
ESPIRAMICINA
Se absorbe bien y la presencia
de alimentos no modifica su biodisponibilidad. Tiene una vida
media de 5,5 horas.
Posee mayor actividad que otros macrólidos frente a T.
gondii.
Se usa para la profilaxis de la transmisión vertical de
la toxoplasmosis cuando la madre adquiere la infección
aguda en el curso del embarazo. No cura al feto infectado pero
reduce el riesgo de transmisión a 50%.
Es un antibiótico de alternativa de otros macrólidos
en infecciones comunitarias del tracto respiratorias inferior.
La dosis es de 3 MUI (1 g.) por v.o., en 3 dosis/día.
Macrólidos disponibles en nuestro
medio
Eritromicina: estearato
de eritromicina en tabletas de 250 mg, etilsuccinato de eritromicina
en comprimidos de 500 mg y granulado.
Claritromicina: comprimidos de 250 y 500 mg, ampollas de 500 mg
y granulado.
Azitromicina: suspensión y comprimidos de 250 y 500 mg.
Espiramicina: comprimidos de 3 millones de UI
Roxitromicina: comprimidos de 100, 150 y 300 mg.
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