Dra. Isabel Fernández
Introducción
La clindamicina pertenece,
junto a la lincomicina, al grupo de las lincosaminas.
Es un derivado sintético de la lincomicina, que se obtuvo
en 1966. Por su mayor actividad, mejor absorción por vía
gastrointestinal y espectro más amplio, sustituyó
a la anterior en la práctica clínica.
Inicialmente se introdujo como antiestafilococo. Posteriormente
sé vió que era un potente antianaerobio.
A pesar de que el riesgo de colitis por Clostridium difficile
ha limitado su uso, es un antibiótico útil en el
tratamiento de infecciones severas por gérmenes anaerobios.
Estructura química
Las lincosaminas están
constituidas por un ácido aminado (metilprolina) y un azúcar
(piranosa) unidos por una amida. En la clindamicina se sustituye
el hidroxilo en posición 7 por un átomo de cloro.
Mecanismo de acción
Aunque se considera
que la clindamicina es bacteriostática, se ha demostrado
su acción bactericida contra algunas cepas de Staphylococcus,
Streptococcus y Bacteroides.
Actúa inhibiendo la síntesis proteica bacteriana
al unirse a la subunidad 50S del ribosoma bacteriano, impidiendo
la iniciación de la cadena peptídica.
El sitio de unión en el ribosoma es el mismo que para los
macrólidos y el cloranfenicol, inhibiendo sus acciones
por competencia. Por lo tanto estos agentes son antagónicos
y no deben ser usados concomitantemente. In vitro se ha
demostrado que inhiben la producción de toxinas estafilocóccicas
asociadas al sindrome de shock tóxico y previenen la producción
de biofilms. Al alterar las moléculas de superficie, clindamicina
facilita la opsonización, fagocitosis y muerte intracelular
de bacterias, incluso en concentraciones subinhibitorias. La consecuente
alteración de la pared bacteriana disminuye la capacidad
de adherencia de gérmenes como Staphylococcus aureus
a las células huésped y facilita su destrucción.
La clindamicina ejerce un efecto postantibiótico duradero,
contra algunas bacterias susceptibles, quizá por la persistencia
del fármaco en el sitio de unión ribosómica.
Farmacocinética
Absorción: En
forma de clohidrato (sal) o ester de palmitato se absorbe 90%
por vía digestiva. Los alimentos no disminuyen su absorción,
sólo la pueden retrasar.
Distribución: La misma es amplia, alcanza concentraciones
clínicamente útiles en muchos tejidos y fluidos
corporales, entre los que se incluyen: hueso, líquido sinovial,
pleura y peritoneo. Atraviesa con facilidad la barrera placentaria,
pero no atraviesa la barrera hematoencefálica, aun con
las meninges inflamadas.
Es transportada activamente al interior de polimorfonucleares
y macrófagos, donde alcanza altas concentraciones. Se acumula
en polimorfonucleares, macrófagos alveolares y abcesos.
Metabolización y eliminación: Clindamicina es metabolizada
en el hígado y los productos resultantes tienen una actividad
variable. Clindamicina y sus metabolitos se eliminan por vía
biliar y en menor grado por vía renal. No es eliminada
por hemodiálisis ni diálisis peritoneal.
La existencia de circulación enterohepática de clindamicina
y sus metabolitos determina una presencia duradera del fármaco
en las heces. En consecuencia los cambios de la flora intestinal
pueden persistir 2 semanas después que se interrumpe la
medicación, lo que se asocia con la colitis por C. difficile.
Vida media: La vida media es de 2 a 2,5 horas, pero se prolonga
a 8 a 12 horas en caso de disfunción hepática, por
lo que se necesita ajustar la dosis en pacientes con insuficiencia
hepática moderada o severa, o insuficiencia hepática
y renal. En cambio no sería necesario ajustar la dosis
cuando la insuficiencia renal es aislada.
Actividad antimicrobiana
La clindamicina es activa
contra casi todos los anaerobios, muchos de los cocos grampositivos
y algunos protozoarios.
Anaerobios:
Muestra actividad contra:
- Casi todos los cocos grampositivos: especies de Peptostreptococcus
y Peptococcus niger, existiendo cepas resistentes
- Bacilos grampositivos no esporulados: especies de Actinomyces,
Propionibacterium y Eubacterium, Clostridium
(exceptuando C. difficile y un notable porcentaje de algunas
especies de Clostridium no perfringens).
- Bacilos gramnegativos: Bacteroides, Prevotella,
Porphyromonas y especies de Fusobacterium. Se han
aislado cepas resistentes de Bacteroides fragilis.
Aerobios:
- Cocos grampositivos: Es activa frente a Streptococcus,
incluyendo Streptococcus beta hemolítico del grupo
A (S. pyogenes), B (S. agalactiae), C y G,
S. bovis, Streptococcus microaerófilos y
casi todas las cepas de S. pneumoniae y S. viridans.
Todos los Enterococcus son resistentes.
Además es activa frente a S. aureus meticilinosensible
y S. epidermidis, debiéndose comprobar esto mediante
el estudio de la sensibilidad. Las cepas de Staphylococcus
resistentes a meticilina suelen serlo también a clindamicina.
- Bacilos grampositivos: Es activa frente a Corynebacterium
spp., Nocardia, Actinomyces y Bacillus anthracis.
Los bacilos gramnegativos aerobios son resistentes a la acción
de la clindamicina, a excepción de Campylobacter fetus
y algunas cepas de Haemophilus influenzae.
Protozoarios: Usada en combinación con otros agentes es activa contra algunos protozoarios patógenos cono Toxoplasma gondii, Plasmodium y especies de Babesia.
Otros microorganismos:
También presenta alguna actividad contra P.carinii,
Leptospira spp. y Chlamydia spp.
Mecanismos de resistencia
El mecanismo de resistencia
es parecido al de los macrólidos.
La resistencia bacteriana se debe fundamentalmente a la alteración
del sitio "blanco".
Se ha observado resistencia transferible mediada por plásmidos
en B. fragilis.
En raros casos los cocos grampositivos pueden inactivar la clindamicina
por mecanismos enzimáticos, hecho que parece no tener importancia
clínica.
Usos terapéuticos
La clindamicina es una
alternativa útil a los betalactámicos en infecciones
producidas por Staphylococcus aureus. Debe ser considerada
en caso de infecciones por gérmenes anaerobios donde puedan
estar involucrados B. fragilis u otros anaerobios resistentes
a penicilina; siempre que no estén localizados a nivel
del sistema nervioso central. Se usa para el tratamiento del acné
y asociada a la pirimetamina en el tratamiento de la toxoplasmosis.
- Infecciones intraabdominales.
En combinación con antibióticos activos contra bacilos
gramnegativos, pueden ser usados en diverticulitis, infecciones
del árbol biliar, infecciones por fístulas intestinales,
abceso hepático u otros abcesos intraabdominales, traumatismos
penetrantes.
- Infecciones del aparato genital femenino:
También en asociación con agentes activos contra
bacilos gramnegativos son útiles en enfermedad inflamatoria
pélvica, abceso tuboovárico, aborto séptico,
endometritis postparto, etc.
- Infecciones de vías respiratorias altas. Hay situaciones
en las que podría considerarse su uso: a) en el tratamiento
de sinusitis u otitis crónica, b) en faringitis bacteriana
recurrente o resistente a los regímenes habituales, c)
como alternativa de la penicilina, en infecciones por gérmenes
de la boca, donde hay anaerobios.
- Infecciones pleuropulmonares. Puede ser una alternativa útil
en casos de infecciones pleuropulmonares donde participan anaerobios,
como neumonías por broncoaspiración, abcesos y empiemas,
en caso de pacientes alérgicos a la penicilina o que no
mejoran con ella.
- Pie diabético e infecciones de úlceras de decúbito.
Estas infecciones en general tienen un origen bacteriano mixto
donde participan: cocos grampositivos aeróbicos, bacilos
gramnegativos aeróbicos y anaerobios, por lo que debe usarse
en combinación con antimicrobianos que tengan actividad
contra bacilos gramnegativos aerobios. Debe diferenciarse infección
de contaminación bacteriana y no usar antibióticos
si no hay signos de infección: secreción purulenta,
enrojecimiento de tejidos vecinos, fiebre. En ausencia de estas
manifestaciones la conducta es de lavar con abundante suero para
barrer por arrastre mecánico los gérmenes y las
secreciones que son el caldo de cultivo.
- Infecciones de piel y tejidos blandos como: celulitis, forunculosis,
ántrax, foliculitis, impétigo, infecciones por Clostridium
perfringens. La combinación de penicilina y clindamicina,
puede ser superior a la monoterapia en infecciones por este último
germen. Para el caso de infecciones graves por Streptococcus beta-hemolítico
(fascitis necrotizante, shock tóxico) se recomienda su
uso asociada o no a penicilina. Dado que inhibe la síntesis
proteica, disminuiría más rápidamente la
producción de toxinas que se encuentran involucradas en
estas entidades.
- Osteomielitis. Asociada a otros agentes es útil
para tratar osteomielitis causadas por cepas sensibles de S.
aureus o anaerobios. Tiene particular utilidad contra infecciones
óseas relacionadas con el pie diabético y con úlceras
de decúbito.
- Cirugía de cabeza y cuello. Para disminuir la incidencia
de complicaciones infecciosas locales relacionadas con esta cirugía,
puede usarse clindamicina en asociación con otros antibióticos.
- Vaginosis bacteriana. Clindamicina oral y tópica, es
una alternativa del metronidazol en esta entidad.
- Acné. La solución tópica de clindamicina
es útil para tratar el acné y la rosácea.
- Toxoplasmosis. Cuando el paciente es alérgico a las sulfas,
asociada a pirimetamina es una alternativa del plan de elección
de pirimetamina/sulfadiazina.
- Pneumocistosis. Combinada con primaquina, es una alternativa
del plan de elección de trimetroprim/sulfametoxazol, cuando
el enfermo es alérgico a las sulfas.
Reacciones adversas
Las más comunes
son: diarrea y manifestaciones de hipersensibilidad.
Efectos gastrointestinales:
El más común es la diarrea, cuya incidencia publicada
varía entre 2 y 20%. La complicación más
temible es la colitis seudomembranosa, producida por C. difficile,
que puede ser mortal. La colitis seudomembranosa limita el uso
de la clindamicina a aquellas situaciones en que ésta tiene
una indicación precisa. Su incidencia oscila entre 0,01
y 0,1%. Puede surgir durante la administración, a veces
a muy corto plazo o después que se interrumpió el
tratamiento, semanas más tarde. El tratamiento consiste
en suspender la clindamicina y en casos graves es necesario administrar
metronidazol (500 mg c/8-12 h), reservando la vancomicina para
cuando aquella medicación fracasa.
Otros efectos colaterales son: anorexia, vómitos, flatulencia,
distensión abdominal y en raras ocasiones aumento del nivel
de transaminasas.
Reacciones de hipersensibilidad
- Erupción morbiliforme generalizada, de leve a moderada
- Urticaria
- Fiebre medicamentosa
- Eosinofilia y eritema multiforme
Reacciones locales:
- Tromboflebitis luego del goteo i.v.
- Dermatitis de contacto, luego de una aplicación tópica
Reacciones adversas poco frecuentes:
- Hematológicas: neutropenia, trombocitopenia
- Neuromusculares: Posee propiedades de bloqueo neuromuscular
por lo que puede potenciar la acción de otros agentes con
propiedades similares.
No se recomienda su uso en la embarazada, así como tampoco
si hay hipersensibilidad a la droga.
Interacciones medicamentosas
Con sustancias curarizantes
por lo ya expuesto.
Teofilina, peligro de intoxicación.
Antiácidos. Disminuyen su absorción.
Dosis y vías de administración
En el adulto, las dosis
recomendadas por v.o. son de 150 a 300 mg cada 6 horas.
Por vía i.v. la dosis varía según la gravedad
de la infección y oscila entre 600 y 2.400 mg/día,
dividido en 3 o 4 dosis.
Cuando se administra por esta última vía, se debe
pasar en infusión de 30 a 40 minutos, no mezclando en la
misma solución ampicilina, aminofilina, fenilhidantoina,
barbitúricos, gluconato de calcio o sulfato de magnesio.
Ajustar la dosis en caso de insuficiencia hepatocítica
mediana o severa o insuficiencia hepatocítica asociada
a insuficiencia renal. Si la disfunción hepática
es moderada o severa, reducir la dosis a la mitad. Si además
tiene insuficiencia renal, la dosis es aun menor.
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Vía oral: comprimidos
de 300 mg
Vía intra venosa.: ampollas de 600 mg.
Bibliografía
- Falagas M.E., Gorbach
S.L. Clindamicina y metronidazol. Clin Med NA. Tratamiento antimicrobiano.
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