Efectos secundarios

En general son bien tolerados, salvo que imipenem en dosis altas puede causar alteraciones a nivel del SNC, especialmente en las personas con enfermedad neurológica: estados confusionales, alteraciones síquicas, convulsiones, vértigo. Aunque todos los betalactámicos pueden causar convulsiones si se les administra en dosis excesivas en relación al peso corporal y a la función renal, en modelos animales imipenem/cilastatina ocasionó actividad epileptógena en concentraciones 10 veces menores que las necesarias en el caso de la benzilpenicilina. En ratones el potencial epileptógeno fue menor con meropenem.
En escasas ocasiones se observan: náuseas, vómitos, aumento de la creatininemia, trombocitosis, aumento de transaminasas o fosfatasa alcalina, cambios en la flora intestinal que favorece la sobreinfección. Para evitar intolerancias digestivas se aconseja administrar el imipenem lentamente. La diarrea es rara. Los riesgos de colitis pseudomembranosa por Clostridium difficile son escasos, en razón de las pequeñas cantidades de antibiótico que llega al intestino.
Pueden producir reacciones de hipersensibilidad en los alérgicos a otros betalactámicos.
No hay estudios en embarazadas por lo que se aconseja no usarlos, como tampoco durante la lactancia.