Diagnóstico de Histoplasmosis

 El diagnóstico de histoplasmosis se basa en:
 1) estudio micológico
 2) estudio inmunológico

 

 

Metodología diagnóstica

 Consiste en el hallazgo del agente etiológico en las lesiones, mediante un estudio directo de las mismas y el desarrollo del hongo en medios de cultivo apropiados. Eventualmente puede realizarse inoculación animal.
Las muestras analizadas dependerán de las manifestaciones clínicas que presente el paciente. Podrán ser piel, expectoración, fluido de lavado bronquioalveolar, biopsia ósea, etc.
Si la lesión es de piel o mucosa, se efectuará una toma de la lesión con bisturí estéril, extrayendo abundante material. Si la lesión fuera costrosa, se deberá descostrar la misma antes de realizar la toma.
En el caso de que se sospeche histoplasmosis visceral, el material a estudiar puede corresponder a expectoración, biopsias de ganglios linfáticos, lavados broncoalveolares, punción medular, punción hepática, etc. Es importante destacar que la recolección del material que será procesado debe realizarse en un recipiente estéril sin formol. En todos estos materiales, se realizará el procesamiento adecuado a cada uno de ellos, para iniciar la búsqueda del agente etiológico.

 

A) Examen micológico directo

 Como Histoplasma capsulatum es una levadura intracelular de pequeño tamaño, es importante que su búsqueda y diagnóstico siempre sean efectuados por personal debidamente entrenado.
Una vez procesada la muestra, se realizarán improntas en láminas portaobjetos, las que serán teñidas con la técnica de Giemsa. La observación se realiza con microscopio óptico entre 400 y 1000 aumentos. Se debe buscar la presencia de macrófagos o monocitos los que pueden tener en su interior levaduras ovoides de unos 3-5 micrómetros de tamaño, con gemación polar y una típica tinción en casquete. Alrededor de la levadura existe un halo claro que semeja una cápsula y corresponde a la retracción del citoplasma , de donde deriva el nombre de capsulatum. El citoplasma se observa de color celeste y el núcleo como un punto rojo difuso. Otras tinciones que pueden utilizarse son: PAS, Gomori-Grocott, o hematoxilina-eosina. (microfotografías)

B) Cultivo

 El aislamiento del hongo en los medios de cultivo certifica el diagnóstico. Será la primera manipulación a realizarse una vez preparado el material a procesar, para evitar posibles contaminaciones con hongos ambientales.
Histoplasma capsulatum es un hongo dimorfo, con dos formas morfológicamente diferentes: a 28ºC (temperatura ambiente), se desarrolla en forma filamentosa, con morfología microscópica característica de microconidios y macroconidios verrucosos terminales, siendo ésta la forma de desarrollo saprofítico. (FOTO). Cuando parasita a 37ºC, lo hace en forma de levadura.
Para el diagnóstico etiológico se realizan cultivos en distintos medios (agar Sabouraud, micobiotic, etc.) que se mantienen a 28ºC. Éstos son observados en forma periódica y se mantienen en el laboratorio por lo menos un mes antes de descartarlos.
Para confirmar el dimorfismo se cultiva a 37ºC en agar cerebro corazón o agar sangre, desarrollándose allí la forma levadura.

 

C) Inoculación a animales

 Consiste en la inoculación del material (previamente procesado y homogeneizado con una suspensión de antibióticos) por vía intraperitoneal a ratones de laboratorio (Mus musculus), los que se sacrifican a los 2 meses. Posteriormente se estudian las lesiones y se procesan el hígado y el bazo de manera similar a las biopsias de los pacientes.
Este método se efectúa en laboratorios de referencia, ya que es necesario tener una reserva importante de ratones, siendo su uso reservado para estudios experimentales.

 

Diagnóstico inmunológico

 Los métodos inmunológicos son empleados para la detección de anticuerpos específicos o para la detección de antígenos circulantes, a partir de diferentes fluidos corporales. En el caso de esta micosis, las más utilizadas para la búsqueda de anticuerpos son las técnicas de inmunoprecipitación. Es utilizada la doble difusión, que comienza a positivizarse dos a tres semanas después de la exposición al hongo. Los primeros anticuerpos precipitantes aparecen contra la fracción M del hongo (de micelio). Los que precipitan contra la fracción H (asociada a la histoplasmosis activa), son más tardíos, pudiendo estar ausentes. Este estudio constituye uno de los pilares diagnósticos en los pacientes inmunocompetentes, perdiendo valor en los inmunodeprimidos.
Otras pruebas inmunológicas que se utilizan son: aglutinación de látex y ELISA. La detección de antígenos circulantes por alguna de estas técnicas adquiere relevancia en los pacientes inmunodeprimidos.

 

Bibliografía:

 1- Torres-Rodríguez, J.M. - Histoplasmosis. En: Monografías clínicas en Enfermedades Infecciosas. Micosis Sistémicas. Ediciones Doyma. Barcelona, 1991.

2- Torres-Rodríguez, J.M. - Histoplasmosis. En: Micología Médica. Ediciones Masson. Barcelona, 1993.

3- Rippon, J.W. -Histoplasmosis. En: Tratado de Micología médica. Editorial Interamericana. Tercera edición, 1990.

4- Midgley, G; Clayton, Y & Hay, R. Diagnosis in color. Medical Mycology. Editorial Mosby-Wolfe, 1997.

5- Mackinnon, Juan E. - Histoplasmosis