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No es por azar que los microbios, que fueron los primeros
habitantes de nuestro planeta, Cuando hasta hace pocas décadas las autoridades sanitarias
reposaban confiadas, creyendo haber superado el problema de las
enfermedades trasmisibles, tanto por el éxito de la prevención,
mediante vacunas, como el de la terapéutica, empleando
drogas antimicrobianas, la difusión universal del virus
de la inmunodeficiencia humana, con sus 22 millones de infectados,
constituyó un duro despertar. Pero este episodio pronto
se reveló como el comienzo de una larga cadena de nuevas
amenazas contra la salud de la población mundial a las
que no ha escapado nuestro país. Antiguas enfermedades como la tuberculosis, mostrando un alarmante
aumento de su morbilidad; la amenaza del cólera debido
a su reaparición e incontrolada extensión en nuestro
continente; asi como la posibilidad de que ocurran casos de dengue
debido al hallazgo de larvas del agente trasmisor el mosquito
Aedes aegypti. Hoy nuestro mundo se va achicando, las barreras geográficas,
océanos y montañas, asi como las políticas
se borran a medida que aumenta la velocidad de las comunicaciones
y se acentúa la globabilidad en todos los aspectos de
la vida. Hoy vivimos en un "village", Confiemos en que la "Amenaza de Andrómeda" no deje la ficción para hacerse realidad y que un virus de gran virulencia, con localización respiratoria y en consecuencia con gran facilidad para la trasmisión interhumana no emerja de algún rincón de Africa y se extienda universalmente amenazando la sobrevida de la especie. Un candidato para esta situación pudo haber sido un nuevo virus gripal de origen aviario H5N1 que produjo casos fatales de gripe en Hong Kong y fué solo el sistema de vigilancia existente y la rápida intervención de los organismos de salud los que lo evitaron. |