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Dra. Araceli
Pino Cheroni
Especialista Enfermedades Infectocontagiosas.
Instituto de Higiene, Montevideo,
Uruguay
Ofidios ponzoñosos en el Uruguay Epidemiología Accidente bothrópico Clínica Tratamiento del accidente bothrópico Evolución Profilaxis Mención al tratamiento del accidente por Micrurus y Crotalus Hasta 1986 no se tenía una idea exacta de la entidad del problema en nuestro país y el suero era importado de países limítrofes.
En ese año se produjo un fallecimiento por accidente ofídico, careciéndose de abastecimiento del suero específico.
Por otra parte, el uso de antiveneno estaba muy limitado, debido a la gran variabilidad de la composición antigénica de los venenos de los ofidios, la que se relaciona con la región geográfica. Se conoce que solo son efectivos aquellos antivenenos específicos preparados a partir de venenos de ofidios de la región.
Esto motivó que el Departamento de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud Pública (MSP) creara un Grupo de Trabajo multidisciplinario asesor en ofidismo. En 1988 fue oficializado como Comisión Asesora Nacional de Ofidismo y hasta la fecha continúa desempeñándose en dicha órbita.
Desde entonces se decretó que el accidente ofídico debía ser de notificación obligatoria ante dicha División. Es a partir de ese momento que se tuvo una noción exacta del problema.
El número promedio de casos registrados por año es de 60. En todos los casos los ofidios responsables pertenecieron al género Bothrops (yaras). No hubo denuncias de accidentes por Micrurus, a pesar de existir el ofidio dentro de nuestro territorio, y tampoco por Crotalus.
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En el Uruguay existen cuatro especies de ofidios ponzoñosos
capaces de producir accidentes de entidad.
Bothtrops neuwiedi pubescens ( yarará o yara chica) Es poco robusta, mide entre 22 y 92 cm de largo. El color del fondo es castaño grisáceo, presentando a cada lado del cuerpo un diseño dorsolateral que consiste en manchas castaño oscuro en forma de trapecios con base menor hacia el dorso y los bordes oblicuos, delineados en un tono blanquecino. Por debajo de la base del trapecio, frente a sus ángulos tiene dos manchas secundarias pardas y ovaladas.
El vientre es de color claro con pequeñas manchas oscuras difusas. Habita en serranías pedregosas y húmedas. Se irrita fácilmente y ataca cuando alguien se le acerca. Su distribución se observa en el mapa.
Crotalus durissus terrificus (cascabel)
Micrurus frontalis altirostris (Coral).
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Desde 1986 a diciembre de 1998, se notificaron
702 casos de accidentes por ofidios ponzoñosos en Uruguay.
Los meses de mayor incidencia son enero,
febrero, marzo y abril, descendiendo durante el invierno y comenzando
a ascender en los meses cálidos. Del total de los accidentes la mayoría ocurre en personas del sexo masculino. En cuanto a la distribución por departamentos se detalla en el mapa. Según el grupo etáreo las más afectados son las personas jóvenes, menores de 40 años, destacándose el alto porcentaje de afectación en niños menores de 14 años (20%). El 55 % son menores de 29 años. El paciente de mayor edad de nuestro medio tenía 89 años. Respecto al sexo, predomina en hombres. |
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Todos los casos notificados en nuestro país corresponden
a este género. Es pues de fundamental importancia conocer
sus características, para lograr un diagnóstico
correcto e iniciar el tratamiento precozmente. Nos referiremos
exclusivamente a este accidente. Son dos los ofidios del género Bothrops (alternatus y neuwiedi) que producen los accidentes en nuestro país, los que son claramente diferenciables entre sí por su morfología. Sin embargo el cuadro clínico que ocasionan es semejante en ambos casos. |
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Las manifestaciones clínicas se observan a nivel local, regional y general. Manifestaciones locales: son producidas por los componentes
proteolíticos del veneno y se observan en la zona de
Manifestaciones regionales: son consecuencia de la
extensión de los efectos proteolíticos y trastornos
de la coagulación. Hay edema duro, caliente y doloroso,
acompañado de adenitis y linfangitis. En los casos que
afecte algún miembro se acompaña de impotencia
funcional. Manifestaciones generales: son producidas por los componentes
tóxicos del veneno. El veneno produce: vasodilatación
que ocasiona hipotensión arterial; tiene acción
procoagulante, con consumo de plaquetas, fibrinógeno,
fibrina y complejo protrombínico, derivando en un estado
de hipocoagulación que favorece el sangrado, y |
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La Comisión Asesora de Ofidismo ha redactado las pautas
del tratamiento y seguimiento del accidente por ofidio ponzoñoso
en Uruguay. Medidas generales: Tratamiento específico: - Previo al suero se pasan 10 mg/k/peso de hemisuccinato de hidrocortisona i/v para disminuir el riesgo de shock anafiláctico. -A la media hora, iniciar la seroterapia administrando el suero específico. La cantidad de suero a administrar es aquella que neutralice 100 mg de veneno de B. alternatus y 60 mg del veneno de B. neuwiedi. Se pasa en perfusión i/v diluido en 100 ml de suero glucosado al 5 %, en treinta minutos. Desde 1988 Uruguay cuenta con producción nacional de
antiveneno ofídico. El mismo es producido en el Instituto
de Higiene. Neutraliza los venenos de Bothrops: alternatus
y neuwiedi, que producen accidentes dentro de nuestro
territorio. Se trata de una inmunoglobulina bivalente de origen
equino, altamente purificada, que se presenta en estado líquido
en frascos conteniendo 10 ml que neutralizan 25 mg de veneno
B. alternatus y 15 mg de B. neuwiedi, por lo que
deben suministrarse al inicio 4 frascos. En caso de accidentes
con niños la dosificación es el doble que la
del accidente en adultos, debiendose administrar 8 frascos
de inicio. Debe conservarse entre 5 y 8º C y no puede
ser congelada. Su período de validez es de 3 años.
Reacciones adversas: Tratamiento de las reacciones adversas:
Tratamientos alternativos: |
Con el tratamiento instituido precozmente, la evolución
es habitualmente favorable, obteniéndose reversión
de los síntomas. En los casos graves, en que se
instala una coagulopatía o insuficiencia renal, esta revierte
en forma completa con la corrección de los factores prerrenales,
la seroterapia y eventualmente hemodiálisis indicada precozmente.
Como secuelas más alejadas pueden quedar lesiones necróticas de piel, tejido celular y aponeurosis que podrán requerir limpieza quirúrgica y reparación plástica. |
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Breve mención al tratamiento del accidente ofídico por Micrurus y Crótalus
Como ya se ha mencionado no se han registrado casos en el país.
Se recomiendan las mismas medidas de carácter general mencionadas para el accidente bothropico y en cuanto al tratamiento específico, que consiste en la administración del antiveneno correspondiente, además de las medidas de sostén respiratorio, deberá consultarse con el CIAT (Teléfono 1722).