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Autora: Dra.
Adelina Braselli
Directora de Clínica de Enfermedades Infecciosas
Facultad de Medicina,
Montevideo, Uruguay
| Es la enfermedad producida por gérmenes habitualmente saprofitas del género Aspergillus. Estos gérmenes puede producir enfermedad por distintos mecanismos: alergia, colonización o invasión. En el inmunocomprometido, especialmente neutropénico, la enfermedad adopta una forma invasiva y diseminada grave. |
| Los agentes del género Aspergillus son mohos ubicuos, de distribución universal. Ampliamente diseminados en el ambiente, están presentes en el suelo, aire, agua, plantas y materia orgánica en descomposición. En las casas se los encuentra en el polvo y los alimentos. Su importancia como agentes de infecciones oportunistas es mayor, al aumentar la población de inmunodeprimidos. Aunque varias especies pueden estar implicadas, Aspergillus fumigatus y A. flavus son las especies patógenas más frecuentes. Se han descrito brotes nosocomiales de la enfermedad, relacionados con trabajos de construcción en áreas del hospital o sus alrededores, donde están internados enfermos con neutropenia o receptores de transplantes. Aunque la neutropenia profunda y prolongada es de lejos el principal factor predisponente, otro factor favorecedor lo constituye el tratamiento prolongado con corticoides . |
| La enfermedad se produce como consecuencia de la inhalación de esporas contenidas en el aire, por lo que los senos paranasales y los pulmones son los sitios en que asienta primariamente la enfermedad con mayor frecuencia. También pueden invadir el oido externo y la piel traumatizada. En inmunocompetentes pueden actuar como un potente alergeno o colonizar bronquios o cavidades preexistentes, donde luego se desarrollan. En el inmunocomprometido neutropénico la enfermedad suele ser invasiva, diseminada, grave y muchas veces fatal. |
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Las diferentes formas clínicas que puede adoptar la enfermedad pulmonar dependen del mecanismo patogénico de acción, el estado inmunológico y la respuesta del huésped. Básicamente se distinguen 3 formas de enfermedad bronco-pulmonar: 1) aspergilosis alérgica donde el agente actúa como alergeno, 2) aspergilosis por colonización de cavidades, 3) enfermedad invasiva, la que puede ser aguda o crónica y donde el hongo es un agente infectante. Aspergilosis alérgica. Se observa particularmente en personas atópicas que desarrollan reacciones alérgicas de asma o rinitis siguiendo a la inhalación de esporas de Aspergillus sp. El mucus puede obstruir la vía aérea y causar atelectasia. A menudo la enfermedad evoluciona a la constitución de bronquiectasias y fibrosis. Por mecanismo de hipersensibilidad también puede producirse broncoalveolitis alérgica, a veces configurando una enfermedad laboral. Los síntomas más frecuentes son: fiebre, asma rebelde, tos productiva, malestar, pérdida de peso. La radiografía muestra desde pequeños y fugaces infiltrados uni o bilaterales, ganglios hiliares o paratraqueales, hasta consolidaciones crónicas. Aspergillus sp. suele encontrarse en forma intermitente en el cultivo de esputo, por lo que es necesario realizar estudios de varias muestras. Aspergiloma. Es una pelota fúngica que resulta
de la colonización y desarrollo del hongo dentro de cavidades
preexistentes (cavidades tuberculosas, bronquiectasias, quistes,
etc). Cuando el agente llega al alvéolo sano, es eliminado
por los macrófagos alveolares. Pero si se introducen en
cavidades preformadas, epitelizadas donde no hay macrófagos,
puede desarrollarse una masa miceliar. En inmunocompetentes el
aspergiloma se observa en 10 a 15% de pacientes con enfermedad
cavitaria. Aunque usualmente no ocasiona síntomas, más
de 25% de los casos tienen hemoptisis masiva. Usualmente permanece
estable por largo tiempo, aunque pueden sufrir un crecimiento
lento o una resolución espontánea. En VIH negativos
no es común que el aspergiloma progrese a enfermedad pulmonar
invasiva, lo que sí puede verse en los infectados VIH
con menos de 100 CD4/mm3. Aspergilosis pulmonar invasiva Es una infección fúngica necrotizante que ocurren en pacientes inmunodeprimidos. Como el germen tiene un importante tropismo vascular ocasiona trombosis y necrosis isquémica con la consecuente formación de cavidades. Según el grado de deterioro inmunitario puede adoptar la forma crónica o aguda. a) Aspergilosis necrotizante crónica del pulmón o forma semiinvasiva. Se observa en personas de edad avanzada con enfermedad pulmonar subyacente como tuberculosis inactiva, EPOC, bronquiectasias, sarcoidosis, neumoconiosis . Muchos de esas personas tienen además un compromiso de su estado inmune por ser alcoholistas, diabéticos, tomar corticoides por períodos prolongados, o estar infectados por el VIH. La sintomatología es inespecífica siendo los síntomas más frecuentes: tos, malestar, pérdida de peso, fiebre. Radiológicamente la enfermedad se expresa por infiltrados crónicos localizados en los lóbulos superiores asociados a engrosamiento pleural. La evolución es hacia la cavitación y en la mitad de los casos se constituyen bolas o pelotas fúngicas dentro de las cavidades pulmonares necróticas. En esta etapa es difícil distinguir esta forma de la anteriormente descrita (aspergiloma en cavidad preformada). La lenta evolución da tiempo a la formación de anticuerpos específicos, cuya presencia apoya el diagnóstico. b) Aspergilosis invasiva aguda del pulmón. Es una complicación grave de cierto grupo de pacientes inmunodeprimidos, a menudo fatal aunque su diagnóstico sea hecho en vida y el enfermo tratado. El factor de riesgo más importante para esta forma de enfermedad es la granulocitopenia severa y prolongada, lo que se observa especialmente en pacientes sometidos a tratamiento intensivo de leucemia aguda y en receptores de transplantes. La enfermedad es rápidamente progresiva. La hemoptisis es poco frecuente. Es habitual la diseminación hematógena a órganos distantes. Las alteraciones radiológicas son variables e inespecíficas: infiltrado nodular que no remite con el tratamiento antibacteriano convencional, consolidación lobar, diseminación nodular, bronconeumonia, cavidades por necrosis. Un hecho característico de las consolidaciones parenquimatosas es la tendencia a cavitar al recuperarse el número de neutrófilos. En la evolución pueden formarse pelotas fúngicas dentro de las cavidades. La TAC de tórax puede poner en evidencia lesiones no visibles en la radiografía y revelar el signo del halo que es la zona que rodea al nódulo con una atenuación menor que el centro del infiltrado. Este es un signo de alta sensibilidad y especificidad para el diagnóstico precoz. En cambio para el diagnóstico tardío es de mayor utilidad la resonancia magnética. Aspergilosis extrapulmonar: Traqueobronquitis y aspergilosis bronquial obstructiva. La traqueobronquitis aspergilar se observa con mayor frecuencia en receptores de transplante de pulmón y enfermos con SIDA. Puede evolucionar a la diseminación o causar la muerte por obstrucción de la vía aérea. En el examen broncoscópico se observan lesiones ulcerativas o seudomembranas necróticas. La aspergilosis bronquial obstructiva fue descrita en pacientes con SIDA. Puede complicarse con atelectasia. De no ser tratada puede hacerse invasiva. El diagnóstico se hace por fibrobroncoscopía. Sinusitis. Se describen 5 formas de patología sinusal: 1) sinusitis alérgica, especialmente en personas con atopía. 2) sinusitis aguda invasiva. Se observa en enfermos neutropénicos, transplantados, SIDA y otros inmunodeprimidos. Clínicamente es similar a la mucormicosis rinoencefálica. 3) sinusitis necrotizante crónica. Ocurre en los pacientes alcoholistas, diabéticos, que toman corticoides por períodos prolongados, aunque hay casos descritos en personas sanas. En la TAC se observa opacificación de los senos y erosión de tejidos óseos adyacentes. 4) aspergiloma de los senos paranasales y 5) granuloma aspergilar paranasal, más común en zonas tropicales. Endoftalmitis. Puede ser la complicación de un traumatismo de córnea, operación de catarata o por vía hematógena en el inmunodeprimido o UDI. Otros compromisos a distancia. ASPERGILOSIS EN SIDA Aspergillus es un patógeno poco común
en pacientes con SIDA, siendo aun más infrecuente la forma
pulmonar invasiva. Por tal motivo el Center for Diseases Control
(CDC), que inicialmente había incluido la aspergilosis
entre las patologías marcadoras del estadío SIDA,
posteriormente la retiró. Su poca frecuencia en SIDA se
debe a que los macrófagos y neutrófilos que constituyen
la defensa contra Aspergillus spp. no son el blanco
primario del VIH. Es posible que en el futuro aumente esta patología
en SIDA a medida que se prolongue la vida de estos enfermos y
permanezcan por más tiempo en un estado de severa inmunodepresión.
Aunque los factores predisponentes de la enfermedad invasiva
aun no son bien conocidos clásicamente se aceptan como
factores de riesgo para padecerla: la leucopenia grave y prolongada
y la administración prolongada de corticoides. Sin embargo
se observó aspergilosis invasiva en pacientes con SIDA
en ausencia de dichos factores pero casi todos con niveles de
CD4 < 50/mm3. En pacientes con VIH/SIDA la neutropenia a menudo
resulta de las terapéuticas administradas (zidovudina,
ganciclovir, etc.). En este grupo de enfermos se han mencionado
otros posibles factores de riesgo como la administración
reciente de antibióticos de amplio espectro, el uso de
marihuana, el abuso de alcohol o el UDIV. La neumonia por Pneumocystis
carinii es también un factor de riesgo para el aspergiloma.
En 10% de las personas que padecieron neumonia de esa etiología
se documentó la presencia de quistes los que pueden posteriormente
ser colonizados por el hongo. |
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El diagnóstico de la forma invasiva se hace por demostración
de la invasión fúngica tisular y el aislamiento
del germen en cultivo. El estudio serológico puede ser
útil para las otras formas de aspergilosis. El aislamiento
en cultivo a partir de secreciones respiratorias, orina, heces,
córnea o heridas, tiene poca especificidad diagnóstica.
El cultivo de esputo positivo en un paciente con neutropenia
profunda y sintomatología pulmonar es sugestivo de corresponder
a aspergilosis. El diagnóstico de aspergilosis pulmonar
en el inmunocomprometido es difícil porque las manifestaciones
clínicas son inespecíficas y raramente el agente
es aislado de sangre, otros fluidos, médula ósea
o esputo. Además la serología habitualmente es
negativa. El diagnóstico de aspergilosis sinusal es menos difícil. Usualmente puede aislarse por lavado del seno o biopsia de las lesiones de nariz o paladar. En pacientes con SIDA la mortalidad por esta enfermedad es de 50%, siendo la causa de muerte la hemoptisis o su diseminación. Los que mejoran con el tratamiento mueren en pocos meses por otra causa. |
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a) Se plantea la cirugía para el tratamiento de aspergilosis
encefálica, senos paranasales, válvula cardíaca,
aspergiloma pulmonar que causó hemoptisis, lesión
pulmonar localizada y única. La anfotericina parenteral
no es efectiva para tratar el aspergiloma. b) Como plan de alternativa para los aspergilomas que por motivos del estado del enfermo no son operables, en varios centros aconsejan la instilación de anfotericina B intracavitaria a través de un cateter implantado por vía transtorácica, o por fibrobroncoscopía. Para este fin la anfotericina se reconstruyó en gelatina o glicerina y las dosis usadas han sido de 15 a 50 mg diarios, semanales o cada 3 semanas. Se ha observado que con la anfotericina intracavitaria se detiene la hemorragia . c) La anfotericina B por vía i/v es el fármaco de elección para las formas invasivas o diseminadas. Itraconazol es una droga de alternativa, atractiva porque es activa por vía oral y sis riesgos tóxicos. El mal resultado obtenido en SIDA quizá se vincule a su mala abserción. |
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