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Manejo de las infecciones urinarias comunitarias del adulto (IUC)

 

 

Definición
Etiología
Pilares diagnósticos
Tratamiento
Antibióticos utilizados
Esquemas terapéuticos
 Profilaxis
Bibliografía
 

Las infecciones urinarias son un motivo frecuente de consulta médica en la atención primaria. Esto hace que muchas veces deba comenzarse un tratamiento antibiótico en forma empírica hasta obtener los resultados de estudios microbiológicos.

Los gérmenes causantes de estos procesos son en su gran mayoría bacilos Gram negativos, los cuales poseen una gran plasticidad genética para expresar y adquirir determinantes de resistencia a los antimicrobianos, planteando un desafío al clínico.

La recurrencia de infecciones bajas en mujeres jovenes, así como la elección de antibióticos seguros en embarazadas son otros de los tópicos que destacan la importancia del uso racional de los antibióticos en los planes terapéuticos de las infecciones urinarias.

 


Definición

Infección urinaria (IU): Es la inflamación de las estructuras del aparato urinario, ocasionada por un agente infeccioso.
IU complicada:
Es la IU en el paciente que tiene anomalías funcionales o anatómicas del aparato urinario, alteraciones metabólicas o en su respuesta inmunológica, la relacionada con instrumentación o causada por gérmenes resistentes. Debido a la alta probabilidad de que el hombre con IU tenga una alteración subyacente, para su manejo se le incluye en el grupo de las IU complicadas.
IU recurrente: es la reiteración del episodio con una frecuencia anual de 4 veces o más. Si ocurre menos de 4 veces al año se la llama episódica. La IU recurrente debe diferenciarse en recaída y reinfección.


Etiología

La IU generalmente es monobacteriana. El germen más frecuente es Escherichia coli (85%), seguido por Proteus mirabilis, Klebsiella pneumoniae, Streptococcus agalactiae (en mujer gestante, anciano y diabético).
Con menos frecuencia es causada por otras enterobacterias, Pseudomonas aeruginosa, Enterococcus spp. o gérmenes no bacterianos como especies de Chlamydia y Mycoplasma.
Staphyloccocus saprophyticus es un agente relativamente frecuente de IU baja en la mujer con vida sexual actividad.
Staphylococcus aureus
puede observarse en pacientes con sonda vesical o en IU hematógena. Staphylococcus epidermidis se considera como un contaminante de la piel y raramente causa IUC.
Hasta en 15% de personas con síntomas de IU no se aisla germen en el urocultivo.

 

Pilares diagnósticos

 Paraclínica

La IU no complicada se observa preferentemente en mujeres sanas con vida genital activa. Este grupo requiere una mínima evaluación clínica.

a - Examen de orina y urocultivo.
Del examen de orina interesa en especial el sedimento.
Aunque en la práctica el urocultivo no se realiza en forma sistemática, se considera que es necesario en determinadas situaciones: IU recurrente o complicada, IU alta, embarada, sexo masculino, sospecha de germen resistente (procedente de Casa de Salud, instrumentación previa, administración reciente de antibióticos). Sirve para conocer el agente causal y su sensibilidad, así como para saber cual es la epidemiología en el área.
b - Test rápidos de diagnóstico con cinta reactiva: b.1) Detección de nitritos en la orina. Es positivo cuando en la orina hay bacterias que reducen los nitratos. La prueba tiene alta especificidad pero poca sensibilidad. b.2) Test de estearasa leucocitaria. Es menos sensible que el estudio leucocitos en microscópico, pero resulta una alternativa útil y práctica de detectar piuria. En personas con IU no complicada tiene una sensibilidad de 75 a 96% y una especificidad de 94 a 98%.
c - Hemocultivos (2), con antibiograma. Practicarlo siempre en IU altas, especialmente si hay fiebre y chuchos. Hasta en un 40% los resultados pueden ser positivos.
d - Estudios imagenológicos en:

  • IU baja recurrente, si se sospecha anomalía urológica
  • IU alta que recurre o si se sospecha litiasis u obstrucción, aunque es infrecuente encontrar anomalías si la respuesta al tratamiento es rápida
  • Sexo masculino

Diagnóstico

Interpretación de los resultados de la paraclínica
Si leucocituria, hematuria y test rápidos son negativos, la posibilidad de no tener IU es de 98%.
Si el urocultivo es positivo con más de 105 UFC/ml, en la orina obtenida del chorro medio, el diagnóstico de infección urinaria se confirma en 92% de casos si el germen aislado es gramnegativo y en 70%, si es grampositivo.
Recuentos entre 105 y 103 UFC/ml, si el paciente es sintomático o si el germen es S. saprophyticus o Enterococcus spp. hacen diagnóstico de IU.
En el hombre, donde la contaminación de la orina es menos probable, 104 UFC/ml es muy sugestivo de IU.
Si la muestra de orina se extrajo por punción suprapúbica, cualquier número de bacterias tiene valor.
Si el test de estearasas leucocitarias es positivo y el urocultivo negativo, se sospecha uretritis por Chlamydia spp. y se realiza tratamiento según las normas de ETS.
Si en el urocultivo desarrolla flora polimicrobiana, sospechar contaminación y repetir el estudio. Sin embargo hay situaciones en que la flora puede ser polimicrobiana: portador de sonda vesical, vejiga neurógena, fístula vésico-intestinal o vésico-vaginal.
Cuando el urocultivo es positivo y el paciente está asintomático, es necesario repetir el estudio.
En la embarazada la IU debe buscarse sistemáticamente, mediante urocultivo mensual.

El diagnóstico puede ser difícil en el adulto mayor ya que las manifestaciones pueden ser inespecíficas, los síntomas urinarios (incluso la fiebre) estar ausentes, tener sólo síntomas urinarios bajos cuando la IU alta está también presente. Por otro lado los síntomas urinarios bajos pueden relacionarse a causas no infecciosas y la presencia de bacteriuria en el paciente febril no siempre indica que la IU sea la causa de la fiebre, dada la alta frecuencia de bacteriuria asintomática a esta edad. Tampoco la piuria es un marcador de IU en este grupo de pacientes, habiéndose encontrado que la sensibilidad del test de estearasas leucocitarias es de 83% y la especificidad de 52% para piuria.

Diagnóstico diferencial

La anamnesis, el examen físico y la paraclínica sirven para diferenciar cistitis, de uretritis aguda y vaginitis, frecuentes en la mujer con vida genital activa, donde los gérmenes causales y su tratamento son diferentes.

 

Tratamiento

Para el manejo terapéutico es necesario distinguir las siguientes entidades:

  • Mujer joven con cistitis aguda no complicada
  • Mujer joven con cistits recurrente
  • Mujer joven con pielonefritis aguda no complicada
  • Cualquier adulto con IU complicada
  • Cualquier adulto con bacteriuria asintomática
  • Infección urinaria asociada al cateter.

 

1) Medidas generales:

Cualquiera sea la forma de IU:
* Ingesta hídrica abundante, 2 a 3 litros en 24 horas
* Corrección de hábitos miccionales: micciones c/3 horas y después de la relación sexual
* Corrección de hábitos intestinales (constipación)
* Higiene anal hacia atrás, en la mujer
* Tratar infecciones ginecológicas

2) Principios del tratamiento

Cistitis

  • La cistitis no complicada se trata empíricamente sin realizar urocultivo. Este se hace necesario en: formas recurrentes o complicadas, embarazo, varón, sospecha de germen resistente
  • Duración del tratamiento 3 días, salvo nitrofurantoina 7 y fosfomicina monodosis.
  • Debe prolongarse a no menos de 7 días en: embarazada, diabética, mayor de 65 años, hombre, falla del tratamiento, infección recurrente (recaida o reinfección) y cistitis complicada

Pielonefritis

  • Son necesarios el urocultivo y el estudio de sensibilidad de los gérmenes
  • Hemocultivos (2)
  • Iniciar el tratamiento inmediatamente después de hacer las tomas microbiológicas
  • El tratamiento empírico inicial es guiado por el Gram de la orina
  • Hospitalización y tratamiento inicial por vía parenteral en: formas severas o complicadas, embarazo o intolerancia a medicación oral.
  • Duración media del tratamiento: 10 a 14 días

3) Selección del plan de antibióticos

  • El plan empírico de antibióticos se selecciona según: a) los gérmenes que con mayor frecuencia producen IU y sus respectivos patrones de sensibilidad en el medio, b) las cualidades del antibiótico (espectro de actividad, absorción, distribución y eliminación), c) tipo de IU, d) características del huésped.
  • El antibiótico seleccionado debe alcanzar buena concentración en orina
  • En IU alta también debe alcanzar buena concentración en sangre y parénquima renal
  • Entre varios agentes de igual eficacia preferir el menos tóxico, con menos efectos secundarios, más fácil de administrar y de menor costo económico; cuidando siempre de retardar la selección de cepas resistentes.
  • Para iniciar un tratamiento empírico se prefieren las FQ. La alta tasa de resistencia de los gérmenes a aminopenicilinas, aminopenicilinas/IBL, cefalosporinas de I G y TMP/SMX, hace que estos antibióticos sólo se usen cuando se conoce que el germen es sensible a ellos.
  • Cuando a las 48 o 72 horas se conoce el germen, su sensibilidad y la respuesta clínica, se hace la adaptación terapéutica correspondiente.
  • Conocido el germen y su sensibilidad se prefieren las FQ y TMP/SMX porque erradican el germen de los reservorios (intestino, vagina y uretra) con lo que disminuyen las recurrencias.
  • Después de 48 horas de defervescencia el tratamiento puede seguirse por v.o.

 

Antibióticos utilizados en IU

a) Quinolonas. El ácido pipemídico integra la primera generación de quinolonas y es útil para el tratamiento de IU bajas. Las fluoroquinolonas (FQ: norfloxacina, pefloxacina, ciprofloxacina) son antibióticos bactericidas, muy activos contra Enterobacteriaceae y otros bacilos gramnegativos. Ciprofloxacina es la FQ más activa contra P. aeruginosa. Tienen buena actividad contra Staphylococcus spp., aunque son poco activos frente a otros cocos grampositivos. Adquieren buena concentración en los tejidos, incluyendo próstata y penetran dentro de las células. Su buena absorción digestiva permite administrarlos por v.o. una vez obtenida la mejoría por vía i.v. Norfloxacina se prefiere para IU bajas porque adquiere buena concentración en orina, aunque baja en sangre y es de menor costo que ciprofloxacina. Las quinolonas son eventualmente utilizables en la embarazada, después del 2º trimestre, cuando lo exige la resistencia del germen a los betalactámicos.

b) Aminoglucósidos. Son antibióticos bactericidas, especialmente activos frente a bacilos gramnegativos. Se los puede usar en monoterapia para tratar IU. Potencian a las aminopenicilinas cuando se tratan infecciones por Enterococcus spp. Se los usa durante breves períodos por sus potenciales efectos tóxicos, especialmente durante el embarazo. Cuando se administra la dosis diaria total en 1 sola vez aumenta su eficacia y disminuye su toxicidad, a la vez de verse facilitada su administración.

c) Aminopenicilinas/inhibidores de la betalactamasa (IBL). Aunque pueden ser útiles contra enterobacilos (E. coli, Proteus spp, Klebsiella pneumoniae), el nivel de cepas resistentes no permite usarlos en forma empírica, sino después de conocida la sensibilidad del germen. Son útiles en la embarazada por carecer de efectos tóxicos para el feto.

d) Cefalosporinas. Las de primera generación (cefalexina, cefradina) son activas contra enterobacilos sensibles. Por el alto nivel de resistencias que han adquirido estos gérmenes, no se las incluyen en los planes empíricos de tratamiento. Son útiles cuando se conoce que el agente es sensible y en la embarazada porque no son tóxicas para el feto. Las de segunda generación (cefuroxime, cefuroxime-axetil) y las de 3ª generación (ceftriaxone y cefotaxime) tienen una actividad antibacteriana similar frente a los microorganismos que con mayor frecuencia producen IU. Para racionalizar el uso de las cefalosporinas, evitar sobreinfecciones y desarrollo de resistencias, debieran usarse las de 2ª generación para infecciones leves o moderadas y las de 3ª generación para infecciones más graves y bacteriémicas. Ceftazidime debiera reservarse para Pseudomonas y otros bacilos gramnegativos resistentes a los antibióticos ya mencionados.

e) Trimetoprim/sulfametoxazol (TMP/SMX). Aunque por el alto nivel de cepas resistentes no está indicado para un tratamiento empírico, es muy útil cuando se conoce que el germen es sensible, pues los elimina del reservorio de origen (vagina) con lo que se disminuye el riesgo de recaidas.

f) Fosfomicin-trometamol. Alcanza buenas concentraciones urinarias y es bactericida contra las bacterias grampositivas y gramnegativas que con mayor frecuencia producen IU.

g) Nitrofurantoina. Es antiséptico y alcanza buenas concentraciones urinarias, pero no a nivel de los reservorios. No es aconsejada en el primer trimestre de embarazo.

 

Esquemas terapéuticos
 

CISTITIS GERMENES PLAN DE ATB

No complicada, mujer joven

(Plan de 3 días, nitrofurantoina 7 días y fosfomicina dosis única)

NO ES NECESARIO EL UROCULTIVO

E. coli (80%), S. saprophyticus 5 a 15%.

Otros: especies de Klebsiella, Proteus

Factores de riesgo: relación sexual, diafragma, espermicida, medidas higiénicas y/o hábitos incorrectos

Ácido pipemídico  o norfloxacina

Alternativa: amoxicilina/clav o cefuroxime-axetil o nitrofurantoina o fosfomicina.

Si es Enterococcus: amoxicilina.

Embarazada

(Plan de 7 días)

ES NECESARIO EL UROCULTIVO

Los mismos

Amoxicilina/clav o cefuroxime-axetil o cefalosporina 1ª G o nitrofurantoina (después del primer trimestre).

Si es Enterococcus: amoxicilina

Complicada: anomalía anatómica o funcional, diabetes, más de 65 años, hombre, falla del tratamiento, recaida (antes de 14 días) o reinfección (después de 14 días)

(Plan de 7 días)

ES NECESARIO EL UROCULTIVO

Un amplio espectro de gérmenes, muchos resistentes

Guiado por Gram de orina y ecología local. Posteriormente adaptarlo al aislado y su sensibilidad. 

Iniciar con FQ.

 

 

CISTITIS RECURRENTE Factores responsables PLAN DE ATB

Mujer joven, vida genital activa

ES NECESARIO EL UROCULTIVO

Raramente hay anomalías anatómicas o funcionales

Con frecuencia son reinfecciones exógenas

Factores de riesgo: diafragma y espermicidas. Suceptibilidad genética

FQ o TMP/SMX v.o., 7 días

Regimenes profilácticos después de tratar la infección aguda

Corregir medidas de higiene y conductas

Mujer menopáusica

ES NECESARIO EL UROCULTIVO

Prolapso vesical, cambio de flora normal de vagina por falta de estrógenos

Igual que en mujer joven

Aplicación vaginal de estradiol en crema

PIELONEFRITIS AGUDA GERMENES PLAN DE ATB

No severa ni grave (de la mujer)

(en domicilio)

ES NECESARIO EL UROCULTIVO

E. coli (80%), otros enterobacilos, Enterococcus spp.

FQ v.o.
Alternativa: cefalosporina 3ª G i.v. hasta la apirexia.

Seguir con cefuroxime-axetil o FQ o amoxicilina/clav o TMP/SMX v.o. (según sensibilidad)

Si Enterococcus spp.: ampicilina i.v. + aminósido (5-7d) i.v, seguido de amoxicilina v.o.

Embarazada

ES NECESARIO EL UROCULTIVO

Idem

Cefalosporina 3ª G i.v. (cefotaxime o ceftriaxona) hasta la apirexia.

Seguir con cefuroxime-axetil o amoxicilina/clav o amoxicilina v.o. 

Si Enterococcus spp.: ampicilina + aminósido (primeros días), ambos i.v., seguido de amoxicilina v.o.

Severa o complicada

ES NECESARIO EL UROCULTIVO

Idem

FQ (ciprofloxaciona o pefloxacina) i.v o cefalosporina 3ª G (cefotaxime o ceftriaxona) + aminósido (primeros días).

Seguir con FQ o cefuroxime-axetil o TMP/SMX o amoxicilina/clav v.o., completando 3 a 6 semanas

CUALQUIER ADULTO CON IU COMPLICADA GERMENES PLAN DE ATB

Enfermedad leve o moderada y buena tolerancia digestiva

(en domicilio, por v.o.)

ES NECESARIO EL UROCULTIVO

Agentes múltiples y con frecuencia resistentes: E.coli, especies de Klebsiella, Proteus, Enterobacter, Pseudomonas, Serratia, Enterococcus, Staphylococcus

FQ

Enterococcus: amoxicilina + gentamicina

Enfermedad severa o grave o intolerancia digestiva

(internado, por vía i.v.)

ES NECESARIO EL UROCULTIVO

Los mismos

FQ (o cefalosporina 3 G) + aminósido (primeros días)

o imipenem

Después de la apirexia: FQ o TMP/SMX v.o.

DOSIS ACONSEJADAS DE ANTIBIÓTICOS Y VIAS DE ADMINISTRACIÓN

Quinolonas:
ácido pipemídico 400 mg c/12 h v.o.
norfloxacina 400 mg c/12 h  v.o.
ciprofloxacina 250 a 500 mg v.o, o 200 a 400 mg c/12 h., i.v., según el cuadro clínico
pefloxacina 400 mg c/12 h v.o.o i.v.
 
 Aminoglucósidos:
gentamicina 3 a 5 mg/quilo/d, en 1 a 3 dosis i.v.
amikacina: 15 mg/quilo/d, en 1 o 2 dosis i.v.
 Aminopenicilinas:
ampicilina 1 g c/6 h, i.v.
amoxicilina 500 mg c/6-8 h, v.o.
amoxicilina/clav. 500/125 mg c/8 h, v.o.
 Cefalosporinas:
cefalosporina 1ª G (cefalexina o cefradina 500 mg c/6 h o cefadroxil 1 g c/12 h) v.o.
cefuroxime 500 a 750 mg c/ 8 h, i.v.
cefuroxime-axetil 250 a 500 mg c/12 h v.o, según el cuadro clínico
cefotaxime 1 g c/6 h, i.v.
ceftriaxona 2 g/d, i.v.
ceftazidime 1 a 2 g c/8 h, i.v.
 Otros:
TMP/SMX 160/800 mg c/12 h, v.o.
fosfomicina 3 g v.o. dosis única
 La resistencia de los uropatógenos a las aminopenicilinas, aminopenicilinas /IBL, cefalosporinas de 1ª generación y TMP/SMX es alta, por lo que no es conveniente usarlos para un tratamiento empírico, aunque son útiles si se conoce que el germen es sensible.

CUALQUIER ADULTO CON BACTERIURIA ASINTOMÁTICA

 La bacteriuria asintomática se define por la presencia de una bacteriuria igual o superior a 100.000 UFC/ml en 2 muestras distintas de orina, en ausencia de síntomas atribuibles a IU.

La frecuencia es mayor en mujeres que en hombres y aumenta con la edad. En mujeres con vida sexual activa llega a 5 %. La mayor parte de estos episodios son transitorios (especialmente después de la relación sexual) y menos de 10% evolucionarían a IU sintomática. En adultos mayores, especialmente mujeres institucionalizadas, la frecuencia de bacteriuria asintomática alcanza a 40 y 50%.

Tiene bajo valor predictivo de IU sintomática. Además se vió que con el empleo de antibióticos no se modifica la morbimortalidad y en cambio aumentan las manifestaciones derivadas de los efectos secundarios a las drogas y aumenta la frecuencia de infecciones por microorganismos resistentes. Después de la administración de los antibióticos la recurrencia de la bacteriuria a corto plazo es la norma y los gérmenes aislados son cada vez más resistentes.

Las etiologías más frecuentes son: E.coli, especies de Klebsiella, Proteus, Enterococcus, Staphylococcus coagulasa negativo. A veces la infección es polimicrobiana.

Diferenciarla de una IU sintomática suele ser difícil pues los síntomas pueden ser inespecíficos, no siempre que hay síntomas urinarios corresponden a una infección, la presencia de fiebre no siempre se relaciona con la bacteriuria encontrada.

Las bacteriurias asintomáticas se benefician poco con la administración de antibióticos.

No se justifica el uso de antibióticos, salvo:

  • procedimientos invasivos con riesgo de lesionar la barrera mucosa, tales como cistoscopía  y resección transuretral de próstata
  • embarazada
  • transplantado renal en el período post-transplante temprano
  • granulocitopenia severa
  • discutido en el diabético

En esas situaciones se recomienda cursos cortos de antibióticos (puede ser de 3 a 7 días).

 

INFECCION URINARIA ASOCIADA AL CATETER

 La inserción estéril y los cuidados del cateter, su pronta remoción y el uso de sistemas cerrados de recolección son las mejores medidas de prevenir las infecciones.

Los regimenes profilácticos no son eficaces en pacientes cateterizados crónicamente. La quimioprofilaxis con antibióticos se deja para pacientes seleccionados, con alto riesgo y sometidos a cateterismo de corto curso (sometidos a transplante renal, cirugía urológica o ginecológica, o de implantación de cuerpos extraños).

Si la bacteriuria asociada al cateter es asintomática en general no se trata, pues no aporta beneficios y en cambio agrega toxicidad y selecciona cepas resistentes. Sin embargo debe usarse antibióticos en algunas situaciones:

  • pacientes que requieren cirugía urológica o implantación de prótesis
  • factores del huésped que condicionan alto riesgo de complicaciones: granulocitopenia, transplantado de órgano sólido y embarazada
  • presencia de bacterias ureolíticas (Proteus mirabilis)
  • alta incidencia en la institución de bacteriemia, por bacteriuria asociada al cateter
  • si se busca controlar un grupo de infecciones por un particular germen en la unidad médica

Los planes de tratamiento de los episodios sintomáticos de IU asociada al cateter son los mismos que para las IU complicadas. Como la presencia del cateter es una causa de falla del tratamiento de una IU, debe considerarse cambiar el cateter o retirarlo durante el tratamiento antibiótico.

En un paciente con sonda vesical, febril y con bacteriuria, pero sin síntomas localizadores de infección, puede ser imposible con la clínica y el laboratorio determinar si la causa de la fiebre es una IU. Cuando el cuadro clínico del paciente es severo, el médico puede decidir iniciar un tratamiento antibiótico empírico de IU. Si a los 7 días el enfermo no ha mejorado, los antibióticos pueden ser discontinuados.
Si después del tratamiento el enfermo permanece asintomático, no se justifica realizar otro cultivo de orina. La prevalencia de bacteriuria asintomática post-terapia es alta y en ausencia de síntomas no está indicado un tratamiento adiccional.

 

5) Controles postratamiento

  •  embarazada - urocultivo mensual,
  • persistencia de los síntomas de cistitis - repetir urocultivo
  • recurrencia de los síntomas de cistitis antes de las 2 semanas - repetir urocultivo,
  • recurrencia de los síntomas de pielonefritis antes de las 2 semanas de finalizar el tratamiento - urocultivo y ecografía de aparato urinario o TAC
  • recurrencia de los síntomas de IU alta después de las 2 semanas de finalizado el tratamiento - se valora como un episodio esporádico

6) Respuesta al tratamiento

 Curación El criterio de curación incluye la ausencia de recaída. La recurrencia de la cistitis es frecuente en las mujeres y suele relacionarse con la persistencia del germen en el reservorio vaginal, perineal o intestinal.

Recaida (dentro de los 14 días de terminar la antibioterapia. El mismo germen). Buscar:

        • plan inadecuado (antibiótico no específico, dosis o tiempo insuficiente)
        • persistencia del microorganismo en reservorios (intestino, vagina o uretra)
        • desarrollo de resistencia intratratamiento (raro)
        • prostatitis bacteriana crónica
        • diabetes, inmunodepresión
        • alteraciones anatómicas o funcionales del aparato urinario (si hay sospecha)

Reinfección (después de 14 días a 1 mes. Generalmente germen diferente). Buscar:

        • uso de diafragma o cremas espermicidas
        • higiene no correcta
        • estrenimiento
        • condiciones del huésped (loco-regionales o generales)
        • prostatitis crónica

 

Fracaso: Si a las 72 horas persiste la fiebre o el paciente se agravó, puede deberse a:

  • antibioterapia inadecuada
  • obstrucción de vía urinaria
  • existencia de colección supurada
  • necrosis papilar (hematuria, dolor lumbar, insuficiencia renal, shock séptico)

Los estudios imagenológicos son importantes

PAUTAS DE PROFILAXIS ANTIMICROBIANA PARA LAS MUJERES CON IU BAJAS RECURRENTES

IU ALTAS RECIDIVANTES O SI HAY FACTORES PREDISPONENTES LOCALES O GENERALES

 Profilaxis: continua por 6 meses o nocturna: Alternativas: nitrofurantoina 50-100 mg/d, TMP/SMX 40/200 mg/d o 3veces/semana, cefalexina o cefradina 250 mg/d, norfloxacina 200 mg/d.

Profilaxis poscoito: Alternativas: TMP/SMX 40/200 mg, nitrofurantoina 50-100 mg, cefalexina o cefradina 250 mg.

Profilaxis antibiótica en el sondado: no está indicada.

 

 

 

Bibliografía

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