Dra. María Eugenia Torres
Introducción
Provenientes de Streptomyces
mediterranei, fueron purificadas en 1957. La droga más
activa de este grupo, rifampicina, empezó a usarse a partir
de 1965. Existen difersos derivados semisintéticos (rifabutín,
rifapentina, benzoxazinorifamicina). Nos referiremos especialmente
a la rifampicina.
Mecanismo de acción
Rifampicina tiene acción
bactericida o bacteriostática, lo que depende de la concentración
alcanzada por la droga, el sitio de infección y la suceptibilidad
del microorganismo. Ejerce su efecto antimicrobiano al inhibir
la subunidad beta de la enzina RNA polimerasa DNA dependiente,
uniéndose a la subunidad beta, lo que impide la iniciación
de la cadena polipeptídica, pero no su elongación.
A las concentraciones de uso esto no ocurre a nivel de las células
de mamíferos.
Posee un prolongado efecto postantibiótico.
Espectro antimicrobiano
Rifampicina es activa frente
a diversas bacterias grampositivas con excepción de Enterococcus
faecalis y en algunos casos S. aureus meticilino resistentes.
También son suceptibles gérmenes gramnegativos como
Neisseria spp., M. catarrhalis, Haemophilus
influenzae, Brucella spp y Legionella spp. No
son útiles para tratar infecciones por otros gramnegativos
(enterobacilos y Pseudomonas) ya que la membrana externa
representa una importante dificultad para el ingreso de la droga
a la bacteria.
Es muy activa frente a Mycobacterium tuberculosis, M.
bovis, M. kansasii, M. marinum, M. leprae;
de actividad intermedia frente a M. avium-intracellulare
e inactiva frente a M. fortuitum y M. chelonae.
Rifabutina tiene mayor actividad que rifampicina frente a micobacterias
atípicas, incluyendo M. avium-intracellulare y M.
fortuitum.
En altas concentraciones también son sensibles Chlamydia
trachomatis, C. psittaci y Coxiella burnetti, aunque
rifampicina no es el antibiótico de elección para
infecciones por estos agentes.
In vitro posee actividad antiviral frente a virus como el de la
rabia, aunque no se ha estudiado su eficacia para este uso.
Mecanismos de resistencia
La rápida emergencia
de cepas resistentes es un problema importante durante el uso
de rifampicina en monoterapia. La resistencia se debe a mutaciones
que afecta genes que codifican la RNA polimerasa DNA dependiente.
La tasa de mutación es elevada para gérmenes como
Staphylococcus aureus, Streptococcus spp., H.
influenzae y N. meningitidis. Es por ello que, excepto
para la profilaxis de meningitis, debe usarse asociada a otras
drogas.
Farmacocinética
Por vía digestiva
la absorción es prácticamente completa, aunque las
concentraciones plasmáticas son menores cuando se administra
con comidas grasas. Cerca de 80% se une a proteinas plasmáticas.
Su vida media es de 2 a 5 horas. Se metaboliza a nivel hepático
y se excreta principalmente por vía biliar. La eliminación
renal es escasa.
A nivel hepático ocurre desacetilación, dando lugar
a metabolitos muy activos. La rifampicina es un potente inductor
de enzimas microsomales hepáticas (citocromo P-450) lo
que estimula su propio metabolismo.
Su gran liposolubilidad le permite alcanzar concentraciones tisulares
similares a las plasmáticas. Se distribuye ampliamente
en tejidos y fluidos corporales, encontrándose en concentraciones
adecuadas en LCR, hueso, pleura, homor acuoso, secreciones respiratorias,
próstata, hueso. También penetra en macrófagos,
lo que la hace útil para el tratamiento de infecciones
causadas por parásitos intracelulares. Atraviesa la placenta
y han sido descritos efectos teratogénicos en modelos animales
con el uso de altas dosis.
La farmacocinética no varía en ancianos, niños,
ni pacientes con insuficiencia renal. No se recomienda su uso
cuando hay disfunción hepática.
Efectos adversos
Los más frecuentes
son: dolor abdominal, diarrea, vómitos, cefalea y prurito.
Produce coloración anaranjada de la orina y se ha descrito
lo mismo para los lentes de contacto.
- Hepático. Desde elevación de los niveles de transaminasas,
hasta fallo hepático severo. La hepatotoxicidad es más
frecuente en alcoholistas, desnutridos, portadores de hepatopatía
previa, así como con la asociación de isoniazida/rifampicina.
- Renal. Nefritis intersticial, glomerulonefritis o hemólisis
masiva pueden conducir a un fallo renal agudo. Puede ser necesario
realizar hemodiálisis. También puede observarse
proteinuria. Aunque es un accidente raro, es más frecuente
con el uso de la droga en forma intermitente.
- Reacciones de hipersensibilidad. Rash cutáneo, sindrome
seudogripal asociado a altas dosis intermitentes.
- Otras complicaciones raras incluyen: anemia hemolítica
y trombocitopenia (durante los tratamientos intermitentes), dermatitis
exfoliativa, insuficiencia suprarrenal.
Puede ser usada en la embarazada no habiéndose demostrado
efectos teratogénicos aunque se aconseja ser cautos en
su uso durante el primer trimestre.
Hay que tener en cuenta las interacciones con otras drogas. Dado
que rifampicina es un potente inductor de enzimas del sistema
microsomal hepático, causa un descenso de la biodisponibilidad
y disminución de la vida media de una diversidad de medicamentos,
como prednisona, digoxina, anticonceptivos orales, warfarina,
coclosporina, tiroxina, ketoconazol, propanolol, teofilinas, sulfonilureas,
verapamil. A su vez los niveles de rifampicina pueden descender
con el uso concomitante de hidróxido de aluminio y trimetoprim-sulfametoxazol.
Usos terapéuticos
- Tuberculosis. La rifampicina
significó un gran avance en el tratamiento de la tuberculosis,
por su efecto bactericida y sus propiedades farmacocinéticas,
permitiendo curaciones sin recaidas y tratamientos de más
breve duración.
Regimenes conteniendo rifampicina también son útiles
para tratar otras infecciones micobacterianas (M. avium-intracellulare,
M. kansasii, M. marinum, M. xenopi) y M. leprae.
- Profilaxis de meningitis. Se usa para la profilaxis en los contactos
de pacientes con meningitis meningocócica o por H. influenzae
tipo b. Permite erradicar el estado de portados nasofaríngeo
en alrededor de 90% de los casos.
- Endocarditis infecciosa. Asociada a otros antibióticos
es útil para tratar endocarditis por Staphylococcus
spp. meticilinoresistente, Corynebacterium spp. y Coxiella
burnetti.
- Osteomielitis y artritis séptica. Ha sido utilizada en
combinación con betalactámicos o vancomicina para
tratar infecciones osteoarticulares por S. aureus o especies
de Staphylococcus coagulasa negativos. Estos regimenes
requieren mayor evaluación.
- Legionelosis. Si bien eritromicina es el tratamiento de elección
para Legionella pneumophila, rifampicina constituiría
una alternativa.
- Brucelosis. Rifampicina asociada a doxiciclina es un plan alternativo
para el tratamiento de la infección humana por Brucella
spp.
Otras rifampicinas
Existen otras drogas de
este grupo cuya eficacia clínica resta por evaluar. Ellas
son:
a) Rifapentina. Tiene un espectro de actividad similar a rifampicina.
Su ventaja es la mayor vida media lo que permite espaciar las
dosis.
b) Rifabutina. Constituye otro derivado semisintético con
buena actividad frente a M. tuberculosis, incluyendo ciertas
cepas resistentes a rifampicina. Tiene una remarcable actividad
frente a micobacterias atípicas incluyendo M. avium
intracelullare y M. fortuitum.
c) Benzoxazinorifamycinas. Constituyen un grupo de derivados sintéticos
para los cuales M. tuberculosis, M. kansasii, M.
scrofulaceum, M. avium-intracellulare exiben concentraciones
inhibitorias mínimas mucho más bajas que para rifampicina.
Dosis
Tuberculosis: Rifampicina
600 mg/d si el peso corporal es mayor de 50 quilos, de lo contrario
450 mg/d.
Profilaxis de meningococo: Rifampicina 600 mg c/12 h por 2 días.
Profilaxis de H. influenzae tipo b: Rifampicina 300 mg c/12 h
por 4 días.
Endocarditis y osteomielitis: 600 a 900 mg/d
Presentaciones disponibles en nuestro
medio
Rifampicina comprimidos
de 300 mg
Rifamicina integra diversas formulaciones para usos tópicos
cutáneo y oftálmico
En el mercado de nuestro medio existen comprimidos que asocian
rifampicina/isoniazida (300/150 mg) y rifampicina/isoniazida/pirazinamida
(150/75/400 mg).