4) Penicilinas asociadas a inhibidores de betalactamasas (IBL)
En los últimos años la actividad de las aminopenicilinas se ha visto limitada por la aparición de cepas productoras de betalactamasas. Esto condujo a los investigadores a sintetizar antibióticos estables a la acción hidrolítica de estas enzimas y a utilizar IBL. Hasta el presente los IBL usados son el ácido clavulánico que se asocia a amoxicilina o ticarcilina, el sulbactam asociado a ampicilina o amoxicilina y tazobactam que se combina con piperacilina.
Todos los gérmenes sensibles a las aminopenicilinas, también lo son a su asociación con IBL. Con el agregado de betalactamasas se amplía el espectro de las aminopenicilina para muchos gérmenes resistentes por el mecanismo de producción de esas enzimas. Sin embargo hay algunas betalactamasas que no son inactivadas por los IBL y gérmenes hiperproductores de betalactamasas, de lo que resulta que no siempre la asociación es eficaz.
El ácido clavulánico inactiva una amplia variedad de betalactamasas plasmídicas (las de mayor interés clínico) y también un buen número de betalactamasas cromosómicas. Por eso la asociación amoxicilina-ácido clavulánico devuelve la actividad de la amoxicilina contra cepas productoras de betalactamasas de:  Escherichia coli, Neisseria gonorrhoeae, Proteus mirabilis, Hemophilus influenzae, Moraxella catarrhalis y especies de Staphylococcus, Salmonella y Fusobacterium, y amplía su espectro contra bacterias que no eran sensibles por la producción natural de betalactamasas: Proteus vulgaris y especies de Klebsiella y Bacteroides.
Sin embargo no inhibe las betalactamasas cromosómicas producidas por especies de Enterobacter, Citrobacter, Serratia, Morganella y Pseudomonas.

Amoxicilina-ácido clavulánico se absorbe rápidamente por vía digestiva, tiene buena penetración en los tejidos y se elimina por vía urinaria.
Es eficaz para el tratamiento de otitis media, sinusitis, bronquitis, neumonitis, infecciones de piel o por mordedura animal o humana, infecciones urinaria (cuando se conoce que el germen es sensible).

Ampicilina-sulbactam tiene similar espectro de acción. Es eficaz para tratar infecciones respiratorias, intra-abdominales, pelvianas, de piel y partes blandas, del pie diabético. Tanto ampicilina como sulbactam se absorben medianamente por v.o., por lo que se se reservan para el uso parenteral.

Piperacilina-tozabactam tiene un amplio espectro de actividad, contra bacterias gram positivas y gram negativas incluyendo especies de Pseudomonas y anaerobios. Aumenta el espectro de piperacilina para bacterias productoras de penicilinasas.
Es útil para el tratamiento empírico de infecciones moderadas o graves: intraabdominales, gineco-obstétricas, urinarias, respiratorias o en episodios febriles de pacientes neutropénicos.

Ticarcilina-clavulánico se utiliza para el tratamiento de infecciones polimicrobianas (intraabdominales, etc.) y neumonias nosocomiales. Presenta buena actividad frente a S. maltophilia.