Prof. Dra Adelina Braselli.
Introducción
Son antibióticos
betalactámicos derivados de la tienamicina, metabolito
producido por Streptomyces cattleya, un hongo de la tierra.
Tienen gran poder bactericida y un espectro de acción
muy amplio, por lo que pueden usarse en monoterapia y son útiles
para tratar infecciones hospitalarias.
El primer representante de este grupo fue la tienamicina, producto
natural del hongo, con el inconveniente de ser inestable.
Imipenem es un derivado estable de la tienamicina, obtenido por
modificaciones sintéticas. Este nuevo agente al ser metabolizado
por enzimas renales da lugar a productos nefrotóxicos que
causan necrosis aguda del túbulo proximal. Por eso imipenem
se usa asociado a cilastatina, que tiene propiedades farmacocinéticas
similares, bloquea su degradación renal, aunque carece
de actividad antimicrobiana. Con ello se logra aumentar la concentración
plasmática del antibiótico y evitar los efectos
nefrotóxicos.
Posteriormente se sintetizaron otros carbapenems, como meropenem
que es estable a la carbapenemasa, tiene mayor actividad contra
gramnegativos y menor efecto proconvulsivante.
Estructura química
La estructura química
de los carbapenems se diferencia de las penicilinas por tener
1 átomo de carbono en vez de 1 átomo de azufre en
posición C1 de la tiazolidina, y un enlace no saturado
entre los átomos 2 y 3 del anillo pentamérico. Esto
les confiere mayor afinidad por las proteinas fijadoras de penicilina
(PFP), mayor potencia y un espectro antibacteriano más
amplio.
Meropenem difiere de imipenem por la adicción de un grupo
metilo en C1 que lo hace resistente a su degradación renal
y por alteración en la cadena lateral en C2 que incrementa
la actividad contra las bacterias aerobias gramnegativas y reduce
el potencial efecto convulsivante del imipenem.
Mecanismo de acción
Por ser betalactámicos actúan inhibiendo la síntesis
del peptidoglicano. Tienen gran afinidad por las PFP, mecanismo
por el cual inhiben la síntesis de la pared celular. Son
bactericidas y producen la lisis rápida de las bacterias.
Espectro de actividad
El amplio espectro de actividad
antibacteriana está dado por la capacidad de penetrar la
membrana celular de múltiples bacilos gramnegativos, su
afinidad por las PFP y su resistencia a un amplio rango de betalactamasas.
Es así que carbapenems son activos contra enterobacterias
que hiperproducen betalactamasas de clase 1 como Enterobacter
spp, o productoras de betalactamasas de espectro extendido, como
Klebsiella spp., la enzima responsable del creciente problema
de resistencia a cefalosporinas de 3ª generación.
Los carbapenems son activos contra gérmenes grampositivos
y gramnegativos, aerobios y anaerobios. Meropenem comparado con
imipenem es más activo contra gramnegativos y menos contra
grampositivos.
No son activos frente a Corynebacterium jeikeium, Stenotrophomonas
maltophila, Enterococcus faecium, Staphylococcus
meticilinorresistente, Enterococcus vancomicino-resistente.
Imipenem es muy activo contra anaerobios, grampositivos y
gramnegativos, incluyendo Bacteroides spp. Su actividad
es similar a metronidazol, clindamicina, aminopenicilinas/inhibidores
de betalactamasas (IBL). Clostridium difficile es tolerante,
al igual que Listeria monocytogenes y otras especies de
Enterococcus.
Imipenem es más activo que ceftriaxona y cefotaxime contra
S. pneumoniae con sensibilidad disminuida a la penicilina
y tiene actividad disminuida contra cepas altamente resistentes.
Con el uso de estos antibióticos han aparecido cepas de
enterobacterias y de P. aeruginosa resistentes, los que
pueden permanecer sensibles frente a otros betalactámicos
antipseudomonas.
In vitro se observó actividad bactericida sinérgica
contra Enterococcus y algunas cepas de P. aeruginosa
cuando se asoció imipenem-aminoglucósido.
Mecanismos de resistencia
Los mecanismos de resistencia
son: alteraciones en la constitución de la membrana celular
(disminuyendo la permeabilidad a la droga), alteración
de las PFP y ocasionalmente producción de betalactamasas.
Los carbapenems son estables a la hidrólisis de la betalactamasas,
incluso las a betalactamasas de expectro extendido y a diferencia
de las nuevas cefalosporinas no son propensas a la inactivación
por betalactamasas mutantes.
La resistencia por impermeabilidad es un problema en ciertas cepas
de enterobacterias y P. aeruginosa.
Las modificaciones de las PFP, que alteran la afinidad con el
antibiótico, son un mecanismo importante de resistencia
y tolerancia de las bacterias grampositivas (Staphylococcus
spp., Enterococcus spp., Listeria monocytogenes).
S. pneumoniae resistentes a penicilina por modificaciones
de las PFP permanecen sensibles a imipenem, pero la CIM es más
alta.
Ciertas cepas de Pseudomonas aeruginosa, Serratia marcescens,
Enterobacter cloacae, Aeromonas spp., Bacteroides fragilis
en raras ocasiones producen carbapenemasas que inactivan a los
carbapenems y también confieren resistencia a ceftazidime,
cefoperazona y carbenicilina.
Imipenem es un potente inductor de cefalosporinasas cromosómicas,
que son producidas por algunos bacilos gramnegativos sólo
en presencia de antibióticos beta-lactámicos y capaces
de hidrolozar una gran cantidad de agentes betalactámicos.
Pero imipenem no es típicamente hidrolizado por esas betalactamasas.
Para el caso de P. aeruginosa se ha observado resistencia
intratratamiento a imipenem, por emergencia de cepas productoras
de ciertas betalactamasa.
Debido a esta capacidad de inducir estas betalactamasas, el imipenem
no debe ser combinado con otros betalactámicos.
S. maltophilia, Enterococcus faecium y Candida spp.
son intrínsecamente resistentes.
Para minimizar la probabilidad de emergencia de resistencias cuando
se usa imipenem contra gérmenes de alto riesgo, tales como
P. aeruginosa o Acinetobacter spp. se aconseja la
terapia combinada con un aminoglucósido, aunque no hay
pruebas de que esta estrategia sea aficaz..
Farmacocinética
Como son inestables en el
medio gástrico tienen que administrarse por vía
parenteral.
Su difusión en tejidos y humores es adecuada, aunque la
penetración de imipenem-cilastatina en LCR es limitada
en ausencia de inflamación meníngea. En caso de
meningitis meropenem alcanza niveles terapéuticos en LCR
sin producir efectos secundarios.
A diferencia de otros betalactámicos los carbapenems tienen
un efecto postantibiótico (EPA) prolongado.
Imipenem y cilastina se unen a las proteinas plasmáticas
en 25% o menos, mientras que meropenem se une sólo 10%
a ellas.
Imipenem, cilastina, meropenem y sus metabolitos se eliminan casi
exclusivamente por el riñón, tanto por filtración
glomerular como por secreción tubular. El probenecid aumenta
la vida media de estos antibióticos en 30%. Se eliminan
por hemodiálisis, aunque cilastatina lo hace incompletamente.
Aproximadamente 1% de la dosis de imipenem administrada i.v se
elimina por la bilis. Los niveles de eliminación fecal
de imipenem son muy bajos por lo que las alteraciones que puede
ocasionar en la flora intestinal son mínimas.
Efectos secundarios
En general son bien tolerados,
salvo que imipenem en dosis altas puede causar alteraciones a
nivel del SNC, especialmente en las personas con enfermedad neurológica:
estados confusionales, alteraciones síquicas, convulsiones,
vértigo. Aunque todos los betalactámicos pueden
causar convulsiones si se les administra en dosis excesivas en
relación al peso corporal y a la función renal,
en modelos animales imipenem/cilastatina ocasionó actividad
epileptógena en concentraciones 10 veces menores que las
necesarias en el caso de la benzilpenicilina. En ratones el potencial
epileptógeno fue menor con meropenem.
En escasas ocasiones se observan: náuseas, vómitos,
aumento de la creatininemia, trombocitosis, aumento de transaminasas
o fosfatasa alcalina, cambios en la flora intestinal que favorece
la sobreinfección. Para evitar intolerancias digestivas
se aconseja administrar el imipenem lentamente. La diarrea es
rara. Los riesgos de colitis pseudomembranosa por Clostridium
difficile son escasos, en razón de las pequeñas
cantidades de antibiótico que llega al intestino.
Pueden producir reacciones de hipersensibilidad en los alérgicos
a otros betalactámicos.
No hay estudios en embarazadas por lo que se aconseja no usarlos,
como tampoco durante la lactancia.
Usos clínicos
Nunca son fármacos
de elección para infecciones leves o profilaxis quirúrgica.
Especialmente usados en el CTI. Deben reservarse para el tratamiento
de infecciones nosocomiales causadas por gérmenes resistentes
a múltiples antibióticos o cuando se sospecha que
la infección es causada por más de un germen (aerobios
y anaerobios). Son apropiados para el tratamiento empírico
inicial de sepsis severas, peritonitis postoperatoria y neumonia
asociada al ventilador. Su amplio espectro permite usarlos en
monoterapia en reemplazo a los planes antibióticos asociados.
La ventaja de la monoterapia es reducir los efectos secundarios
y facilitar el manejo del enfermo.
1) Infecciones intraabdominales y gineco-obstétricas, generalmente
causadas por una asociación de aerobios y anaerobios. En
estas situaciones la monoterapia con carbapenémicos puede
sustituir a la combinación de betalactámico + aminoglucósido
+ metronidazol (o clindamicina) o de ciprofloxacina + metronidazol.
2) Infecciones severas del tracto respiratorio inferior. a) Neumonias
nosocomiales. Aunque hay estudios que demostraron su menor eficacia
comparado con otros planes, en otros el resultado fue similar
que con ceftazidime o cefotaxime + amikacina. b) Exacerbaciones
agudas de EPOC, cuando se sospechan bacilos gramnegativos resistentes
(especies de Klabsiella, Proteus, Pseudomonas, Enterobacter),
particularmente en enfermos añosos, severamente enfermos
y con larga evolución de su afección.
3) Paciente neutropénico febril (< 500 PMN/mm3). Imipenem/cilastatina
parecería ser igualmente eficaz que ceftazidime solo o
combinado. Recordar la no conveniencia de asociar imipenem a betalactámicos
por la capacidad que tiene el primero de inducir ciertas betalactamasas.
4) Meningitis bacterianas, cuando se sospecham bacilos gramnegativos
resistentes a otros antibióticos. En este caso debe usarse
meropenem y no imipenem/cilastatina.
5) Infecciones de piel, tejidos blandos, hueso y articulaciones
cuando se sospecha que estén causadas por bacilos gramnegativos
resistentes a otros agentes.
6) Infecciones graves y complicadas del aparato urinario cuando
se sospecha su etiología por bacilos gramnegativos resistentes.
7) Sepsis en pacientes hospitalizados. Es igual o más efectiva
que cefotaxome + amikacina o ceftazidime solo.
8) Se aconseja usar los carbapenems en combinación empírica
para evitar la aparición de cepas resistentes cuando el
agente es P. aeruginosa. También la combinación
de carbapenes + vancomicina cuando se sospecha que S. aureus
pueda ser meticilino-resistente.
Dosis recomendadas para adultos
a) con función renal
normal:
Imipenem de 1 a 4 g/d, sin sobrepasar 50 mg/quilo/día,
repartidos en 3 o 4 dosis, en infusión i.v. lenta de 30
a 60 m. La dosis depende de la suceptibilidad del germen, la gravedad
del caso y la penetración del antibiótico a la región.
En osteomielitis y pacientes neutropénicos la dosis es
de 4 g/d.
La dosis del preparado i.m. es de 500 a 750 mg. c/12 h.
Meropenem 0,5 a 1 g. c/8 h., hasta 6 g/d (10 a 100 mg/quilo/día),
en infusión i.v. lenta de 30 minutos. En meningitis 2 g.
c/8 h., en episodios febriles de neutropénicos 1 a 2 g.
c/8 h. En infecciones de moderada gravedad (respiratorias, urinarias)
puede usarse la vía i.m. a la dosis de 500 mg. c/8 o 12
h.
b) en caso de insuficiencia
renal hay que adaptar la posología a la depuración
de creatinina.
Después de la hemodiálisis dar una dosis suplementaria
tanto de imipenem/cilastatina (250 a 500 mg.) como de meropenem
(250 a 1.000 mg.).
Imipenem/cilastatina:
|
Depuración de cratinina (ml/min) |
dosis en gramos | intervalo entre las dosis | dosis máxima/día |
| > 70 | 0,5 a 1 | 6 a 8 h | 4 |
| 70 a 31 | 0,5 | 6 a 12 h | 2 |
| 30 a 21 | 0,5 | 8 a 12 h | 1,5 |
| 20 a 6 | 025 a 0,5 | 12 h | 1 |
| < 6 | 0,25 a 5 | post-diálisis |
Meropenem:
|
Depuración de creatinina (ml/min) |
dosis en gramos | intervalo entre las dosis | dosis máxima/día |
| > 50 |
(dosis completa) 0,5 a 2 |
8 | 6 |
| 50 a 26 |
(dosis completa c/12 h) 0,5 a 2 |
12 | 4 |
| 25 a 10 |
(media dosis c/12 h) 0,25 a 1 |
12 | 2 |
| < 10 |
(media dosis c/24 h) 0,25 a 1 |
24 | 1 |
Carbapenems disponibles en nuestro medio
Imipenem/cilastatina frasco
ampolla de 500/500 mg para uso i.v
Imipenem/cilastatina frasco ampolla de 500/500 mg para uso i.m.
Este preparado no debe usarse por vía i.v.
Meropenem ampollas de 500 y 1.000 mg. para uso i.v o i.m.
Bibliografía
- Regnar Norrby S. Carbapenémicos.
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