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Paciente de 28 años,
nacido en la ciudad de Melo donde vivió hasta los 17 años.
Desde entonces se radicó en Montevideo donde trabajó
de carpintero. En la infancia padeció un empuje de fiebre
reumática que no repitió, ni tampoco se controló
porque se sentía bien. En 1998 sacó Carnet de salud.
En noviembre de 1999 estuvo internado por endocarditis infecciosa
de válvula aórtica a Staphylococcus aureus.
Durante el curso de la misma fue operado, colocándosele
una válvula protésica. Recibió tratamiento
con ciprofloxacina durante 1 mes y desde entonces tomó
anticoagulantes. Después de suspender la ciprofloxacina
se sintió bien durante pocos días.
Reingresó en enero del 2000 por un cuadro de 4 días
de evolución caracterizado por fiebre de 39º C y
chuchos intensos de frío. Relató además
mialgias, astenia y sudores. Negó toda otra sintomatología
y focos infecciosos en piel.
Del examen físico se destacó: paciente febril,
sudoroso, con aspecto tóxico, polipneico, piel pálida
sin lesiones, petequias en conjuntiva ocular, ausencia de caries
dentales, frecuencia cardíaca de 120 p.m., ritmo regular,
ruido metálico correspondiente a la válvula protésica,
Traube mate, murmullo alvéolo-vesicular normal.
COMENTARIO Y EVOLUCIÓN
El primer diagnóstico que se realizó fue de EI
sobre válvula protésica. A favor del mismo tenía:
el ser portador de una prótesis valvular, el cuadro toxiinfeccioso,
la esplenomegalia (Traube mate) y las petequias conjuntivales.
Si bien ninguno de estos elementos son patognomónicos
de esa enfermedad, la conjunción de los mismos aproximaban
mucho a tal diagnóstico. Por eso inmediatamente se pidieron
hemocultivos (2) y ecocardiograma, además de los exámenes
de valoración general y de una radiografía de tórax.
- Ecocardiograma transtorácico:
hipertrofia y dilatación de ventrículo izquierdo.
Disfunción de la válvula mecánica, siendo
difícil visualizar si existían vegetaciones por
los intensos ecos procedentes de la misma
- radiografía de tórax:
cardiomegalia
- hematocrito 30%, leucocitosis
16.000/mm3, VES 72 mm
- azoemia, creatininemia, glucemia:
normales
- orina: densidad 1020, trazas
de albúmina, leucocitos
PREGUNTAS
1) El plan terapéutico indicado en el mes de noviembre,
es el que usted seleccionaría?
2) Que plan antibiótico
empírico propone para iniciar el tratamiento de una EI
por Staphylococcus aureus sobre válvula nativa,
adquirida en la comunidad ?
3) Que plan antibiótico
empírico inicial propone para tratar una EI sobre válvula
protésica cuando el implante se hizo dentro del año
anterior ?
4) Por que el cirujano propuso
operarlo ?
5) Si Staphylococcus
es meticilino-sensible, prefiere vancomicina o una cefalosporina
de 1ª generación ? Fundamente la elección.
6) Por cuanto tiempo propone
prolongar la antibioticoterapia en este caso?
COMENTARIOS
Después de extraidas las muestras de sangre para hemocultivos
se inició un tratamiento empírico con vancomicina
+ gentamicina + rifampicina (link
con guías), pues cuando la válvula protésica
lleva menos de 1 año el agente etiológico más
frecuente es Staphylococcus spp. meticilino-resistente
(hospitalario). Al mismo tiempo se hizo consulta con cardiocirujano,
quien decidió operarlo con urgencia por la disfunción
valvular, confirmandose en el acto operatorio el diagnóstico
de EI.
A las 72 horas se obtuvo el resultado de los hemocultivos, que
fueron positivos para S. aureus meticilino-sensible. Con
ese resultado se cambió el plan terapéutico a cefradina
+ gentamicina (link
con guías) el que se continuó por 6 semanas.
Vancomicina es un antibiótico de alternativa que se reserva
para Staphylococcus spp. meticilino-resistentes o en pacientes
alérgicos a los betalactámicos. Cefradina y penicilinas
resistentes a betalactamasas (oxacilina, nafcilina) actúa
más rápidamente y penetran mejor en la vegetación,
aunque estos últimos no están disponibles en Uruguay.
CONCLUSIONES
De esta historia clínica se quieren destacar algunos hechos:
a) Aunque Staphylococcus spp. sea sensible a ciprofloxacina,
éste no es el antibiótico de elección para
tratar EI. Sin embargo es una alternativa cuando la EI es de
válvulas derechas, la que es más benigna y especialmente
frecuente en personas usuarias de drogas intravenosas (UDIV)
que suelen tener mal capital venoso, además de conductas
que dificultan mantenerlas internadas.
Staphylococcus aureus aislado en el primer ingreso tenía
la misma sensibilidad que el aislado en segunda instancia, lo
que hizo pensar que fuera el mismo agente. Es posible que la
elección inadacuada del antibiótico (ciprofloxacina)
haya sido el motivo por el cual este enfermo no se curó,
reactivando la infección al suspenderlo.
En conclusión, resultó no ser una segunda EI producida
por un germen hospitalario, sino la misma EI que inicialmente
no recibió el plan antibiótico más adecuado,
llevando a un fracaso terapéutico.
b) Un segundo hecho a resaltar se relaciona con la técnica
ecocardiográfica. El ecocardiograma bidimensional transtorácico
tiene utilidad limitada para el diagnóstico de EI cuando
hay una prótesis mecánica, porque los ecos generados
por la misma impiden una buena visualización, siendo el
ecocardiograma transesofágico la exploración de
elección para el diagnóstico. |