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Resumen de Historia Clínica
Paciente de 71 años,
sexo masculino, funcionario de una oficina pública. No
fumador ni etilista. Sin antecedentes patológicos importantes
a destacar. Asintomático hasta 2 días antes de
la consulta en que presentó dolor cólico abdominal
difuso, que luego se localizó en hipocondrio izquierdo
y base del hemitórax del mismo lado, siendo de mediana
intensidad. Negó alteraciones del tránsito digestivo,
tos, disnea, fiebre y repercusión general.
Del examen físico se
destacó: paciente lúcido, con buen estado general,
afebril, sin disnea. Piel y mucosas bien coloreadas y sanas.
Ausencia de caries dentales. Sindrome en menos en base de hemitórax
izquierdo. Ligero dolor a la palpación superficial del
hipocondrio izquierdo, sin encontrarse visceromegalias. Linfoganglionar,
cardiovascular y sistema nervioso: normales.
Examenes paraclínicos
a destacar:
- Radiografía de tórax:
opacidad de tipo pleural en base de hemitórax izquierdo
- punción pleural: líquido
amarillento turbio, pH 7,6, proteinas 5,2 g/dl,
glucosa 134 mg/dl, LDH 480 UI/l, presencia de células
mesoteliales. En el estudio directo y en el cultivo no se observaron
gérmenes,
- hemograma: hematocrito 39%,
leucocitosis 19.800/mm3. VES 65 mm,
- fibrinemia: 670 mg/dl,
- glucemia, azoemia, creatininemia
e ionograma: normales,
- ECG normal.
Los primeros planteos diagnósticos
hechos por los médicos que lo recibieron en el Servicio
de Puerta fueron: neoplasma de pulmón o enfermedad pancreática.
Para llegar al diagnóstico se pidieron nuevos estudios:
- amilasemia, que fue normal,
- TAC tóracoabdominal:
derrame pleural de mediana cantidad a izquierda con atelectasia
pasiva del pulmón. Bazo poco aumentado de tamaño
con una extensa zona hipodensa que pudiera corresponder a un
infarto esplénico.
Buscando una enfermedad embolígena,
como es la endocarditis infecciosa (EI), y/o trastornos de la
coagulación se solicitaron:
- hemocultivos, 2 series de
2 (total 4)
- ecocardiograma
- crasis sanguínea y
factores de la coagulación.
El informe ecocardiográfico
reveló: vegetación de 1 cm en el borde libre
de la cara auricular de la valva anterior de la válvula
mitral.
Con el resultado del ecocardiograma
se resolvió iniciar un tratamiento con penicilina i.v.
a altas dosis y gentamicina (ver
guías de tratamiento), que es el plan empírico
inicial de las EI o cuando no se identificó germen, siempre
que no haya sospecha de otra etiología diferente de la
estreptocóccica o enterocóccica.
Cuatro días después
se informó que en los 4 hemocultivos había desarrollado
Staphylococcus coagulasa negativo el que posteriormente
fue identificado como S. epidermidis. En el estudio de
sensibilidad mostró ser sensible a: eritromicina, gentamicina,
vancomicina, cefradina, cefalexina, cefadroxil, tetraciclina,
TMP/SMX, ciproxina rifampicina y doxiciclina.
Con el resultado microbiológico
se cambió el plan terapéutico para: cefradina 8
g/d i.v. asociada en los 5 primeros días con gentamicina
240 mg/d en 3 dosis por vía i.v.
PREGUNTAS
1) En que se basó la elección del plan antibiótico
empírico inicial ?
2) El germen identificado es
uno de los más comunmente encontrados en EI ?
3) Staphylococcus epidemidis
es causa frecuente de EI sobre válvula nativa ?
4) Es frecuente que una EI
evolucione sin fiebre ?
5) En la EI, es frecuente la
ausencia de soplo cardíaco ?
6) El infarto esplénico
es una complicación habitual de la EI ?
COMENTARIO
Siempre que no haya sospecha de otra etiología diferente
de la estreptocóccica o enterocóccica y antes de
conocer el resultado de los hemocultivos, el plan antibiótico
empírico inicial para el tratamiento de EI sobre válvula
nativa es de penicilina (o ampicilina) + gentamicina (ver
guías de tratamiento). Se basa en que Streptococcus
del grupo viridans y Enterococcus spp. son
las etiologías más frecuentes.
En cambio S. aureus es el germen predominante de las EI
derechas en UDIV y de EI agudas sin cardiopatía previa.
Obtenido el resultado del estudio microbiológico se resolvió
cambiar el plan terapéutico. Staphycococcus epidermidis
aislado era meticilinosensible, como suelen ser la mayor parte
de cepas de Staphylococcus spp. de la comunidad, en nuestro
medio.
El desarrollo de S. epidermidis
en todas las muestras de sangre extraídas, aseguró
que se trataba de una bacteriemia verdadera y descartó
la probabilidad de contaminación.
S. epidermidis es un germen habitual de la piel, que se
observa con frecuencia como agente causal de EI sobre válvula
prótesica, aunque también se conocen algunos casos
de EI de esta etiología sobre válvulas nativas
anormales, particularmente con prolapso de la válvula
mitral. El cuadro clínico que ocasiona es el de una EI
subaguda, ya que su virulencia es menor que la de S. aureus.
Algunas EI por ese germen tendrían su origen en el medio
hospitalario.
En el caso que se describe es muy posible que el microorganismo
se haya ingertado sobre una válvula ya alterada por procesos
degenerativos relacionados con la edad del enfermo.
Otro hecho no habitual en una
EI fue la ausencia de fiebre, así como de todo otro síntoma,
hasta que la enfermedad se complicó con un infarto esplénico,
interpretado por mecanismo embólico. En la EI la fiebre
es prácticamente constante, aunque se menciona que puede
faltar en 5% de los casos, especialmente en enfermos con insuficiencia
cardíaca o renal, personas de edad avanzada o que recibieron
previamente antibióticos. Ninguna de estas condiciones
se daban en este enfermo, que tenía un excelente estado
general y ninguna falla orgánica.
El soplo cardíaco, que
junto con la fiebre es otro de los pilares clínicos básicos
para sospechar EI, también estuvo ausente en este caso.
Según fichas no nacionales el soplo cardíaco suele
auscultarse en 85% de los casos, documentándose un soplo
de nueva aparición en 29% de los casos.
En el curso de las EI los infartos
esplénicos son frecuentes (hasta en 44% de los casos autopsiados),
pero raramente tienen traducción clínica. La esplenomegalia
que frecuentemente se encuentra en la EI está causada
por la proliferación del tejido retículoendotelial
e hiperplasia de los folículos linfoides, siendo un mecanismo
de defensa frente a la infección.
En este enfermo no hubo evidencia
clínica de otras localizaciones embólicas.
Tampoco se encontró
foco infeccioso puerta de entrada, como ocurre en aproximadamente
la mitad de casos de EI.
El derrame pleural del lado
izquierdo se interpretó como reaccional al infarto esplénico.
El diagnóstico definitivo
de este enfermo fue de EI sobre válvula nativa por Staphylococcus
epidermidis meticilinosensible, complicada con embolia e
infarto esplénico.
La forma poco habitual de presentarse
esta EI hizo que el diagnóstico se demorara, ya que la
clínica inicialmente orientó a otras enfermedades.
EVOLUCION
En el sanatorio el paciente nunca tuvo fiebre, como tampoco la
había tenido antes.
En ausencia de síntomas y signos clínicos, el control
evolutivo se hizo exclusivamente con la paraclínica. La
leucocitosis descendió a 8.300/mm3, con 68% de PMN. Lo
mismo sucedió con la VES que bajó a 24 mm.
A los 20 días de iniciada la antibioterapia específica
la proteina C reactiva era de 43 mg/l (normal hasta 6), la fibrinemia
de 560 mg/dl, el proteinograma electroforético mostraba
normoproteinemia con normoalbuminemia y ligero ascenso de las
alfaglobulinas.
El paciente ya mejorado fue
dado de alta sanatorial para continuar el tratamiento en domicilio
con cefradina 3 g c/8 h. en dilución i.v., hasta completar
6 semanas.
En los controles posteriores
continuaron mejorando los parámetros paraclínicos
de actividad inflamatoria, quedando sin secuelas.
COMENTARIO
El diagnóstico definitivo fue de EI sobre válvula
nativa por Staphylococcus epidermidis meticilinosensible,
complicada con embolia e infarto esplénico.
El desarrollo de S. epidermidis en las 4 muestras de sangre
extraída aseguró que se trataba de una bacteiemia
verdadera, además de persistente, y descartaba la posibilidad
de contaminación.
S. epidermidis es un germen habitual de la piel, que se
observa con relativa frecuencia como agente causal de EI sobre
válvula prótesica, aunque también se
conocen algunos casos de EI de esta etiología sobre válvulas
nativas anormales, particularmente con prolapso de la válvula
mitral. Según estadísticas extranjeras solo 4,4%
de las EI serían causadas por Staphylococcus coagulasa
negativo y el 45% de ellas se injertarían sobre valvulas
protésicas. En relación a S. aureus la frecuencia
etiológica de S. epidermidis es 5 a 10 veces menor
y el cuadro clínico que ocasiona es el de una EI subaguda,
ya que es menos virulento de S. aureus. Algunas EI por
este germen serían originadas en el medio hospitalario.
En el caso que se describe es muy posible que el microorganismo
se haya ingertado sobre una válvula ya alterada por procesos
degenerativos en relación con la edad del enfermo.
Otro hecho no habitual en una EI, fue que este enfermo nunca
tuvo fiebre ni otro síntoma hasta que la la enfermedad
se complicó con un infarto esplénico, interpretado
por mecanismo embólico. En la EI la fiebre es prácticamente
constante aunque se menciona que puede faltar en 5% de los casos,
especialmente cuando existe insuficiencia cardíaca o renal,
el paciente es de edad avanzada o recibió previamente
antibióticos. Ninguna de estas condiciones se daban en
este enfermo, que tenía un excelente estado general y
ninguna falla orgánica.
El soplo cardíaco, que junto con la fiebre es otra de
las menifestaciones básicas para pensar en EI, también
estuvo ausente en este caso. Según fichas no nacionales
el soplo cardíaco suele auscultarse en 85% de los casos,
documentándose un soplo de nueva aparición en 29%
de los casos.
En el curso de las EI los infartos esplénicos son frecuentes
(hasta en 44% de los casos autopsiados), pero raramente tienen
traducción clínica. La esplenomegalia que frecuentemente
se encuntra en la EI está causada por la proliferación
del tejido retículoendotelial e hiperplasia de los folículos
linfoides, siendo un mecanismo de defensa frente a la infección.
En este enfermo no hubo evidencia clínica de otras localizaciones
embólicas.
Tampoco se encontró foco infeccioso puerta de entrada,
como ocurre en aproximadamente la mitad de casos de EI.
El derrame pleural del lado izquierdo se interpretó como
reaccional al infarto esplénico.
El plan terapéutico
inicialmente seleccionado se hizo en base a las etiologías
más frecuentes de EI. Streptococcus spp. Enterococcus
spp. y Staphylococcus aureus son los microorganismos
etiológicos más frecuentes de EI sobre válvula
nativa. S. aureus es el germen predominante de las EI
derechas en UDIV y de EI agudas sin cardiopatía previa.
Obtenido el resultado del estudio microbiológico se resolvió
el cambio de antibióticos. Staphycococcus epidermidis
fue meticilinosensible como suelen ser todos las cepas de Staphylococcus
de la comunidad de nuestro medio.
Esta forma poco habitual de
presentarse una EI hizo que el diagnóstico se demorara
ya que la clínica inicialmente orientó a otras
enfermedades. |