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Esta radiografía de tórax pertenece a una enferma
de 29 años que ingresó en un CTI de una Institución
de Asistencia Colectiva de Montevideo por insuficiencia respiratoria.
Hacía 5 días que se encontraba enferma, habiendo
comenzado su enfermedad con sensación febril, cefalea,
decaimiento, rinitis, odinofagia, notando posteriormente una
erupción máculo-papulosa, que luego se hizo vesicular.
La misma abarcaba todas las zonas cutáneas incluyendo
cuero cabelludo. Poco antes del ingreso se agregó tos
seca y disnea rápidamente progresiva. Al examen físico
se observó: enferma lúcida, disneica, cianótica,
con temperatura axilar de 38º C, lesiones cutáneas
diseminadas, más numerosas en el tronco, de 3 a 5 mm de
diámetro, en distintos estados evolutivos (vesículas
con contenido claro, otras turbio y costras hemáticas).
En la mucosa bucal y vulvar se vieron múltiples ulceraciones
superficiales de fondo limpio. Tenía escasos estertores
subcrepitantes finos bilaterales y taquicardia de 120 pm. El
resto del examen fue normal.
En la radiografía de tórax se observaba un infiltrado
intersticio nodular bilateral a predominio basal. ECG: taquicardia
sinusal, complejos normales.
El diagnóstico fue de varicela complicada con neumonitis
por el mismo virus.
EVOLUCIÓN
La enferma recibió aciclovir por vía i/v a la dosis
de 10 mg/quilo c/8 horas hasta su mejoría clínica
y luego por v/o hasta completar 10 días
La mejoría fue lenta permaneciendo en CTI más de
1 semana. Al mes la radiografía de tórax no se
había normalizado. Actualmente está reintegrada
a sus tareas habituales.
COMENTARIOS
La varicela en el niño sano suele ser una enfermedad benigna
y autolimitada, pero en niños menores de 2 años,
adultos e inmunodeprimidos son más frecuentes las complicaciones,
particularmente las respiratorias. En la embarazada la enfermedad
suele complicarse con más frecuencia y puede tener consecuencias
graves sobre el feto, dependiendo del momento en que la embarazada
padezca la enfermedad.
Las neumonitis complicando una varicela pueden estar ocasionadas
por el mismo virus o por sobreinfección bacteriana. Las
virales son precoces desarrollándose en los 3 primeros
días de la erupción, ya que son consecuencia de
la viremia; en cambio las bacterianas son más tardías.
Además de iniciarse en momentos diferentes, se diferencian
por la clínica y el patrón radiológico.
Las virales tienen un cuadro clínico-radiológico
similar a las neumonias por gérmenes "atípicos",
mientras las bacterianas tienden a dar focos de condensación.
El deterioro de la inmunidad celular ocasionado por enfermedades
coexistentes (infección por VIH, cáncer, enfermedad
hematooncológica), uso de corticoides, etc., así
como el tabaquismo son factores de riesgo para desarrollar neumonia
varicelosa, aunque también puede observarse en personas
anteriormente sanas.
Los hallazgos anatómicos a nivel del pulmón incluyen:
la neumonia intersticial con exudado intraalveolar de fibrina,
y focos hemorrágicos y necróticos con distribución
similar a las lesiones cutáneas. La necrosis involucra
paredes alveolares, vasos sanguíneos y pequeños
bronqueolos. Tempranamente puede verse fibrosis intersticial.
Radiológicamente se observa una imagen intersticial o
nodular bilateral y difusa. Con la progresión los nódulos
pueden coalescer y formar infiltrados extensos. La evolución
puede ser rápidamente regresiva, lenta en semanas o progresiva
hacia la muerte. Los focos de necrosis pueden calcificarse y
es posible que queden secuelas funcionales.
Otras complicaciones por el VVZ son: cardiopericarditis, hepatitis
y del SNC (cerebelitis, encefalitis, mielitis, meningitis, sindrome
de Reye) por acción directa del virus o por mecanismo
inmune.
Las complicaciones bacterianas postvaricelosas más frecuentes
son: sobreinfecciones de piel, otitis y sinusitis supuradas,
neumonia.
Para prevenir la enfermedad
y lo que es más importante - sus complicaciones - se recomienda
vacunar a todos los niños sanos mayores de 12 meses y
adultos no inmunizados.
Por ser una vacuna de virus vivos atenuados no se recomienda
en: personas con deterioro de su inmunidad celular, tratamiento
corticoideo, tratadas crónicamente con salicílicos,
embarazadas o lactancia, niños en contacto con embarazadas
suceptibles a varicela.
No se han documentado efectos adversos importantes de la vacuna.
Su eficacia es de 80 a 90% en la población sana.
La respuesta inmune humoral y celular persiste por más
de 20 años.
La profilaxis con gama globulina
hiperinmune está indicada dentro de las 72 a 96 horas
siguientes a la exposición, si la persona no está
inmunizada contra la enfermedad y tiene riesgo de desarrollar
alguna complicación grave.
El acyclovir iniciado entre
el 7º y 9º día de la incubación y administrado
por 7 días puede prevenir la enfermedad. |