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Autora: Dra. Mariela Breijo
Asistente de Clínica de Enfermedades Infecciosas
Facultad de Medicina, Montevideo, Uruguay
| Paciente de 23 años sexo masculino, procedente de Montevideo. |
| Fumador intenso, UDIV desde 7 años antes compartiendo jeringas, relaciones sexuales con uso irregular de preservativos. Serología positiva para VIH conocida desde setiembre de 1997, fecha en la que estuvo internado por celulitis de miembro superior derecho consecutiva a una inyección de cocaína. Neumopatía aguda a gérmenes inespecíficos en diciembre de 1997. En esa oportunidad el test cutáneo con PPD fue negativo y la . serología para hepatitis B y C positiva. |
| Fiebre |
| Diez días antes consultó en el Instituto de Traumatología por dolor, impotencia funcional, elementos fluxivos en rodilla derecha y fiebre de hasta 40°C. Se le diagnosticó artritis supurada de rodilla. Intervenido quirúrgicamente se le realizó drenaje y exploración de la articulación. Permaneció internado 2 días, durante los cuales recibió antibióticos i/v. Al alta se le indicó ciprofloxacina v/o la que discontinuó rápidamente. Una semana después como continuaba con fiebre de 39° a 40°C y signos inflamatorios en la misma rodilla consultó en el Servicio de Enfermedades Infectocontagiosas (SEIC), siendo internado el 5/V/98. En los días previos al ingreso se agregó disnea para grandes esfuerzos, tos seca escasa, dolor torácico y palpitaciones. Negó haber tenido expectoración. Tránsitos urinario y digestivo eran normales. |
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Lúcido, regular estado
general, polipneico, 28 respiraciones p/m, Temperatura axilar
39°C. Piel y mucosas pálidas, tatuajes en dorso de tórax y abdomen, cicatrices de punciones en el pliegue de ambos codos. No se observaron lesiones cutáneas hemorrágicas, ni de vasculitis. Lengua húmeda, ausencia de lengua vellosa y de muguet oral, múltiples focos sépticos dentarios. No se palparon adenomegalias. Punta cardíaca en 5° espacio en la línea de referencia, ausencia de latidos patológicos, ritmo regular con una frecuencia de 120 p/m., soplo sistólico en punta no irradiado. Pulsos presentes y sincrónicos en los cuatro miembros, no ingurgitación yugular ni reflujo hepato-yugular, no edemas de miembros inferiores. Murmullo alvéolo-vesicular conservado, no se auscultaron estertores. Abdomen: blando depresible e indoloro, no se palparon visceromegalias. Sistema nervioso: s/p. Rodilla derecha: herida operatoria con dehiscencia y supuración, edema, calor y rubor local, presencia de choque rotuliano y limitación en la flexión. |
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En la primera
etapa de la enfermedad, que transcurrió en el I. de Traumatología,
se hizo diagnóstico de artritis supurada de rodilla y
como tal fue tratado. Luego del alta hospitalaria el paciente
suspendió rápidamente la medicación antibiótica,
consultando pocos días después en el SEIC por agudización
de los síntomas de artritis y síntomas respiratorios.
Ante el nuevo cuadro clínico se sospechó una endocarditis
bacteriana tricuspídea estafilocócica complicada
con embolismo pulmonares séptico. Antes de certificar
ese diagnóstico y de individualizar el agente etiológico
responsable de la infección, se le indicó ciprofloxacina
400 mg i/v c/12 horas, que recibió del 5 al 8/V. Obtenido
el resultado del hemocultivo se cambió el plan de
antibióticos a cefradina 2 g i/v c/6 horas, la que se
aumentó el 15/V a 3 g i/v c/6 horas, agregándose
gentamicina 80 mg i/v c/8 horas. Exámenes de control realizados durante su internación:
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La artritis supurada y la EI derecha se observan con relativa frecuencia en los UDIV. La EI en general asienta en válvula tricúspide y mucho más raramente en la pulmonar. Su pronóstico es generalmente favorable teniendo menor mortalidad que la EI izquierda. El microorganismo más frecuentemente responsable es Staphylococcus aureus, seguido de Streptococcus viridans, Staphylococcus epidermidis, bacilos gramnegativos y hongos. La mayoría de los pacientes mejoran sólo con tratamiento médico, pero puede estar indicada la cirugía en algunas situaciones. En paciente UDIV la asociación de fiebre, infiltrados pulmonares y desarrollo de S.aureus en sangre, es de alta sospecha para el diagnóstico de EID.
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El cuadro clínico y la
evolución del caso observado en el SEIC se correlaciona
con los datos de la serie internacional publicada. La evolución
suele ser favorable con el solo tratamiento médico, aunque
la fiebre puede persistir por 15 días. Por eso se aconseja
a no apresurarse en cambiar los planes antibióticos, más
aun si el microorganismo fue individualizado, se conoce su sensibilidad
y la terapéutica es adecuada. Las embolias pulmonares
múltiples en principio no son indicadoras de cirugía
y no se relacionan con la persistencia de la fiebre y el tamaño
de la vegetación. En pocas ocasiones está indicada la cirugía, sabiendo que cuando la misma se decide la morbimortalidad es elevada. |