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| Paciente de 22 años, sexo femenino, procedente de Montevideo, artesana. |
| Serología positiva para el VIH conocida desde 1993. último estudio realizado de poblaciones lifocitarias reveló un nivel de linfocitos CD4 de 157 cel/mm3. |
| Fiebre y distensión abdominal |
| Fue internada en el Servicio de Enfermedades Infecto-Contagiosas (SEIC) en mayo 1995 por un cuadro febril de 3 semanas de evolución acompañado de dolor abdominal tipo cólico que fue en aumento, anorexia y decaimiento. Sudoración nocturna desde el inicio del cuadro. |
| Paciente con regular estado general, adelgazada. Palidez cutáneo
mucosa. Abdomen distendido, palpándose una tumoración paraumblical
dolorosa. Ausencia de adenomegalias periféricas.
El resto de la exploración fue normal. |
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| Por la forma rápida en que evolucionó la
sintomatología, la primera sospecha diagnóstica fue de linfoma
no hodgkiniano de alto grado de malignidad. Se practicó biopsia
de médula ósea (BMO) y antes de obtener su resultado la paciente
fue sometida a una laparotomía con el fin de biopsiar las
adenopatías para su estudio. Al seccionar los ganglios extirpados
el aspecto macroscópico fue de adenopatías caseosas. El estudio
anatomopatológico del material de ambas biopsias puso de manifiesto
granulomas gigantocelulares y la tinción con Ziehl-Nielsen mostró
la presencia de BAAR. Por cultivo se identificaron bacilos de Koch.
Con el resultado del estudio microbiológico al directo se decidió realizar plan antituberculoso con isoniazida, rifampicina, pirazinamida y etambutol a las dosis habituales recomendadas por la CHLA, obteniéndose mejoría clínica y tomográfica. |
| Este es el caso de una paciente inmunodeprimida
por el VIH en estadío SIDA, con una presentación atípica
de tuberculosis donde se quiere destacar el valor diagnóstico de
la BMO. En esta enferma se podía haber prescindido de la laparotomía
si se hubiera esperado el resultado del estudio histológico y microbiológico
de la médula.
En enfermos inmunodeprimidos por el VIH es frecuente la tuberculosis extrapulmonar, especialmente ganglionar, la que puede acompañarse o no de lesiones pulmonares. La diseminación del bacilo, favorecida por la falta de respuesta inmune, hace que se lo pueda aislar de muestras de médula ósea, hígado y sangre. Recientemente la CHLA puso en práctica la técnica para hemocultivar Mycobacterium sp. que, de ser positiva, evita otras más agresivas. En esta paciente no fue realizada pues en 1993 aun no se efectuaba. |