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Del examen físico se destacó: temperatura de 37,8º C, regular estado de nutrición, palidez cutáneo-mucosa, polipnea de 38 respiraciones pm, gemidos y estertores subcrepitantes gruesos bilaterales; ritmo cardíaco regular de 100 pm. El resto fue normal. Paraclínica:
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Figura 2 |
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Figura 3
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Figura 4
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EVOLUCIÓN
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COMENTARIOS La mala evolución que tuvo este enfermo no fue atribuida a bacilos resistentes, ya que en nuestro medio el nivel de resistencia es muy bajo (especialmente en personas no anteriormente tratadas). Se pensó que la falla del tratamiento estuvo vinculada al mal terreno local, determinado por el enfisema pulmonar, que es una afección destructiva. La circulación sanguínea tal vez haya sido insuficiente para que los antibióticos llegaran al sitio enfermo en concentraciones terapéuticas y el drenaje linfático precario para la eliminación de gérmenes y sus toxinas. Es importante tener presente que en la tuberculosis, como en cualquier otra enfermedad infecciosa, hay factores que pueden modificar la evolución de la enfermedad y de la respuesta al tratamiento, unos dependen del germen (virulencia, magnitud del inóculo) y otros del huésped (estado del aparato inmunitario, terreno local). Además es de fundamental importancia la oportunidad en el inicio del tratamiento, para lo que se necesita un diagnóstico precoz. |