Caso 1
Paciente de 66 años, jubilado, procedente del interior
del país, fumador en la juventud, no etilista. Hacía
más de 15 años había recibido tratamiento
(inyectables y medicación oral) durante varios meses,
por una lesión pulmonar. Posteriormente tuvo algunos episodios
de bronquitis aguda.
En el último mes fue tratado con antibióticos por
un cuadro respiratorio interpretado como neumonía aguda.
Como la imagen radiológica persistía alterada fue
enviado a Montevideo para su estudio.
A su llegada el paciente se encontraba asintomático, salvo
escasa expectoración blanco-amarillenta. Estaba apirético,
eupneico y con buen estado general.
Paraclínica:
- Hemograma: hemoglobina 16,6
g/dl, leucocitos 9.000/mm3, plaquetas 245.000/mm3
- VES: 34 mm
- Glucemia, azoemia, creatininemia,
funcional hepático y orina: normales
- Radiografía de tórax:
mediastino desplazado a la izquierda, tráquea desviada
e incurvada hacia el mismo lado, opacidad inhomogénea
de la mitad inferior del hemitórax izquierdo, existiendo
imágenes areolares en su interior y por encima, con zonas
de ausencia de parénquima pulmonar (figura 1).
- TAC de tórax (figura
2 Y 3): disminución volumétrica del hemitórax
izquierdo, proceso fibrorretráctil que compromete segmentos
dorsales del lóbulo superior, língula y algunos
segmentos del lóbulo inferior. Distorsión del árbol
bronquial izquierdo, bullas enfisematosas en ambos lóbulos
superiores.
- Fibrobroncoscopía:
ausencia de lesiones endobrónquicas. Se hizo lavado broncoalveolar
(LBA) para búsqueda de BAAR
- Baciloscopía del fluido
del LBA: negativa al directo
- Baciloscopías de esputo
(2): negativas al directo.
EVOLUCION
Se pensó que este enfermo era portador de importantes
secuelas de una antigua enfermedad tuberculosa, sin haber en
la historia clínica elementos que hicieran sospechar una
reactivación de esa enfermedad. De cualquier manera, en
situaciones en que enfermos como éste consultan por síntomas
de la esfera respiratoria, debe descartarse una reactivación
mediante estudio microbiológico.
Como a su llegada a Montevideo el enfermo sólo tenía
escasa expectoración se decidió no administrarle
antibióticos.
El cuadro respiratorio que había padecido recientemente
fue atribuido a una infección respiratoria aguda por gérmenes
inespecíficos y favorecido por la presencia de lesiones
secuelares.
Caso 2
Paciente de 74 años, sexo masculino, con antecedentes
de tuberculosis pulmonar tratada hacía 20 años,
bronquítico crónico, que consultó por broncorrea
purulenta, febrícula y repercusión general.
- Radiografía de tórax
(figura 4): lobitis superior retráctil y multiexcavada,
bilateral. Enfisema en el resto de los pulmones. Hilios pulmonares
elevados, retraídos por la fibrosis, vasos pulmonares
"en lluvia".
- Baciloscopías (3):
al directo no se observaron BAAR
- Bacteriología de expectoración:
en el cultivo desarrolló Moraxella catarrhalis
- Serología para VIH:
negativa
EVOLUCION
Tratado con cefuroxime-axetil mejoró en pocos días.
Al igual que en el caso anterior, la interpretación fue
de infección aguda por gérmenes inespecíficos,
favorecida por las lesiones secuelares tuberculosas (bronquiectasias
y cavidades), con neumonitis peribronquiectásica.
COMENTARIO
Es habitual que después de tratar y curar una tuberculosis
avanzada persistan cavidades y bronquiectasias, además
de áreas de enfisema, fibrosis y calcificaciones. Esas
lesiones pueden colonizarse y sobreinfectarse con agentes bacterianos
inespecíficos procedentes de la boca, vías respiratorias
altas y del medio ambiente como Aspergillus spp. Los
microorganismos más frecuentemente responsables de estas
sobreinfecciones son S. pneumoniae, H. influenzae y
M. catarrhallis. |