Adolescente con fiebre y adenomegalias.

 

Ficha patronímica.

Paciente de 14 años, sexo masculino, procedente de Montevideo, estudiante. 

 

Antecedentes personales.

Varicela en la infancia.

 

Antecedentes ambientales.

 Buenas condiciones sanitarias. No había viajado al interior ni al exterior del país. No estuvo en contacto con personas enfermas. Tenía 2 gatos con los que jugaba. 

 

Motivo de consulta.

Fiebre 

 

Enfermedad actual.

 Consultó el 22 de octubre de 1996 por cuadro de 11 días de evolución caracterizado por fiebre de 40º C, escalofríos, habiendo tenido diarreas en 2 ocasiones y cefalea al comienzo. Negó vómitos, síntomas respiratorios, mialgias, erupciones cutáneas, odinofagia, astenia y repercusión general. 

 

Examen físico.

Buen estado general, piel y mucosas bien coloreadas, bucofaringe normal, adenomegalias de 2 a 3 cm en regiones carotídeas, espinales y axilares las que eran elásticas, indoloras y libres. Esplenomegalia a 2 cm del reborde costal. Examen cardiovascular y pleuropulmonar normales. Fondo de ojo normal. 

 

Examenes paraclínicos.

  • Hemograma: Hemoglobina 15 g %o, GB 8.500/mm3, neutrófilos 47%, monocitos 6%, linfocitos 47%, observándose linfocitos de irritación. Plaquetas 142.000/mm3.
  • VES 6 mm.
  • Funcional hepático: normal.
  • Glucemia: normal
  • Azoemia: normal
  • Orina: normal
  • Anticuerpos contra virus de Epstein Barr: negativo.
  • Serología para citomegalovirus: IgG 1/256, IgM negativo.
  • Serología para toxoplasmosis: IgG (HAI) 1/8.096, IgM reactivo.
  • VIH: negativo.
  • VDRL: negativo.
  • Radiografía de tórax: normal
  • PPD: 4 mm a las 72 horas.

 
 

Evolución.

 El paciente se mantuvo en reposo con medicación sintomática. Controlado en forma periódica, a los 2 meses estaba asintomático. Las adenomegalias se fueron reduciendo de tamaño, dejandose de palpar el bazo. 
Aunque paulatinamente se fue reintegrando a su vida normal y permanece asintomático, se 
mantiene en control clínico y hematológico pues persiste la linfocitosis. Fue visto por última 
vez el 17 de febrero del año en curso destacándose en el hemograma un total de GB de 
8.100/mm3 con 53% de linfocitos. Aunque se siguen palpando algunos ganglios,estos son escasos y pequeños. 

 

Comentarios.

El cuadro clínico de este enfermo fue el de un sindrome mononucleótico caracterizado por: fiebre, adenomegalias, esplenomegalia y linfocitosis con linfocitos de irritación. Varios gérmenes pueden dar el mismo cuadro clínico, pero en este caso se hizo diagnóstico de toxoplasmosis aguda por el elevado nivel de anticuerpos IgG específicos e IgM reactiva. 
 Los bajos títulos de anticuerpos IgG contra CMV junto con IgM específica no reactiva hacen diagnóstico de infección crónica latente por ese virus, no considerándose responsable de los síntomas por los que consultó el enfermo. La investigación de anticuerpos contra los otros gérmenes que pueden dar igual cuadro clínico y hematológico, fue negativa. 
Por tratarse de un paciente inmunocompetente, sin lesiones de coriorretinitis ni compromisos viscerales por la toxoplasmosis, no se le indicó tratamiento específico. Solo se lo mantuvo en reposo hasta que remitió la sintomatología.