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Paciente de 50 años, sexo masculino, sin antecedentes patológicos a destacar, que consultó por cuadro febril de 3 días de evolución, siendo las temperaturas mayores de 39°C, Se acompañó de intensas mialgias dorsales y decaimiento. Negó sintomatología respiratoria, urinaria y digestiva. No notó erupciones. No existían antecedentes epidemiológicos de valor, con relación al cuadro febril. El examen físico fue normal. De los exámenes paraclínicos se destacó: Hemograma: hemoglobina 14 g/dl, leucocitosis 10.000/mm3, neutrófilos 68%, plaquetas 86.000/mm3 VES 23 mm Glucemia, azoemia, funcional hepático y orina: normales Radiografía de tórax normal Serologías para toxoplasma, CMV, Epstein Barr, VIH, leptospiras y Hantavirus: negativos Ecocardiograma transtorácico: normal |
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Evolución Respuesta: |
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Comentario Cuando se va a realizar un hemocultivo el primer cuidado fundamental es la asepsia, para evitar la contaminación de la muestra. La persona encargada de realizar la maniobra debe lavarse cuidadosamente manos, ponerse guantes estériles, sobretúnica y tapaboca. La piel del enfermo debe ser preparada frotándola con alcohol al 70%, luego con alcohol yodado que se deja secar (unos 2 minutos), para nuevamente pasar alcohol. Además la región circundante a la zona de punción debe ser cubierta con un campo estéril. Durante la extracción el enfermo tiene que mirar hacia el lado contrario. En lo posible la extracción debe hacerse con una sola punción. |
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Conclusiones Muchas de estas reglas no habían sido cumplidas en este caso, por lo que el estafilococo de la piel o de la faringe del enfermo contaminó la muestra. El no cumplir con las normas de asepsia conduce a resultados falsos positivos, que pueden causar errores diagnósticos. Otras veces lleva a estudios o tratamientos innecesarios, lo que además de incomodar al enfermo y su familia, causarle un daño sicológico y moral, implica: prolongación de días de hospitalización, pérdida de días laborales y pérdidas económicas tanto para el paciente como para la institución. |