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Comentario Lo que se quiere resaltar con esta historia es que no siempre la enfermedad por Hantavirus es grave. Hay pacientes con formas leves, como este caso, que no llegan a consultar, lo que conduce a diagnosticar sólo las formas graves y algunas pocas de las leves. Frente a este enfermo, joven, con un cuadro febril agudo acompañado de importante astenia y plaquetopenia, los planteos diagnósticos clínicos fueron de: infección aguda por CMV, Epstein Barr, VIH, leptospiras o Hantavirus. Aunque la albuminuria es un hecho inespecífico en el curso de una enfermedad infecciosa, su nivel relativamente elevado inclinaba más a la sospecha de las 2 últimas enfermedades. A pesar de que negaba contacto con roedores, por trabajar en relación con alimentos se pensó que en el local de la panaderìa podían existir estos animales, aunque no los hubiese visto. Posteriormete al alta y ya recuperado totalmente, el enfermo relató que acarreaba la leña para el horno, la que podía estar contaminada con deyecciones de roedores, lo que pareció muy lógico. |