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CASO 1
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COMENTARIO |
CASO 2
| Esta foto pertenece a un enfermo en estado de caquexia, con grave deterioro de su aparato inmunitario causado por el VIH. En el curso de una erupción vesiculosa diseminada, progresiva, de localización muco-cutánea agregó síntomas respiratorios y finalmente murió. En la radiografía de tórax se observó una opacidad con patrón intersticio nodular bilateral y difuso. La biopsia de piel confirmó la infección herpética diseminada. La enfermedad pulmonar posiblemente haya tenido igual etiología. |
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CASO 3
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Esta foto corresponde
a una enferma con herpes zoster. Cuando el zoster se presenta
en una persona joven sin otro factor conocido de inmunodepresión
debe sospecharse una infección por el VIH. En este caso
fue confirmada por el estudio serológico. COMENTARIO |
CASO 4
Estas
lesiones indoloras, bajo la forma de pápulas blanquecinas,
perladas, firmes, umblicadas, corresponden a Molluscum contagiosum.
Pueden verse en la población general pero son más
frecuentes en infectados por VIH. Habitualmente son múltiples
y localizadas en cuello, rostro, pliegues axilares e inguinales,
región anogenital. A veces son gigantes de hasta 1 o 2
cm y parece haber una relación inversa entre la magnitud
de las lesiones y la inmunidad celular. El diagnóstico
habitualmente es clínico, pero la biopsia está
indicada en casos dudosos ya que una lesión cutánea
por Cryptococcus neoformans, Histoplasma capsulatum
o Pneumocystis carinii, puede simular un molluscum. La
etiología es viral, causado por un virus DNA de la familia
de poxvirus. Se transmite por contacto estrecho. No hay medicación
específica. Se trata con criocirugía o aplicación
de agentes tópicos como el nitrógeno líquido
o ácido tricloracético. Su completa erradicación
es difícil y su reaparición es frecuente. |
CASO 5
Las
lesiones de mano que se observan en la figura pertenecen a un
enfermo infectado por el VIH. Son verrugas virales producidas
por papilomavirus humano (PVH). Pueden observarse en la población
general, pero adquiere mayor intensidad en el infectado por aquel
virus. Se tratan con criocirugía o agentes tópicos
(ácido tricloracético o crioterapia con nitrógeno
líquido). |
CASO 6
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COMENTARIO |
CASO 7
El enfermo
de esta foto conocía estar infectado por el VIH. Consultó
por lesiones dérmicas diseminadas, de color violáceo
amarronadas, sobreelevadas e indoloras, como las que se observan
en su frente. Negó repercusión general y fiebre.
No se vieron lesiones en la mucosa oral ni en las zonas genitales
y perianales. En el resto del examen físico se palparon
adenomegalias generalizadas de 1 cm de diámetro. La sospecha inicial fue de histoplasmosis sistémica. La biopsia de piel fue compatible con una sífilis. El VDRL de 64 UI confirmó ese diagnóstico. Tratado con benzetacil desaparecieron las lesiones. El diagnóstico final fue de sífilis secundaria. |
CASO 8
Lo que
se observa en esta foto es una queilitis angular. Se caracteriza
por ser una lesión de la comisura bucal, eritematosa con
grietas y fisuras. Plantea diagnóstico diferencial con
una lesión de sífilis secundaria. Es causada por
Candida albicans, aunque otros agentes como Streptococcus
pyogenes y Staphylococcus spp. pueden asociarse. |
CASO 9
Estas fotos son de 3 enfermos con aftosis bucal. Se trata de una afección que suele ser frecuente y recurrente en los pacientes infectados por VIH. Se caracteriza por grandes úlceras dolorosas que dificultan la alimentación. Pueden extenderse al esófago y sobreinfectarse. Ocasionalmente deben ser biopsiadas para descartar otras enfermedades como el linfoma.
Se atribuyen a una patogenia inmune. Además de las medidas de higiene y desinfección con enjuagues de antisépticos, se indican corticoides locales. Algunos autores creen que el tratamiento de elección es la talidomida 100-300 mg/d, que posteriormente se desciende hasta una dosis mínima de mantenimiento.
CASO 10
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COMENTARIO |
CASO 11
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COMENTARIO |
CASO 12
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COMENTARIO |
CASO 13
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COMENTARIO |
CASO 14
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COMENTARIOS
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CASO 15
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Este enfermo, usuario de droga intravenosa (UDIV), conocía estar infectado por el el VIH desde 2 años antes. Consultó por las lesiones cutáneas diseminadas que se observan. La biopsia mostró que se trataba de un linfoma tipo B de alto grado.
COMENTARIO
En el infectado VIH el linfoma es una neoplasia menos frecuente que el sarcoma de Kaposi, pero más frecuente que en la población general. Su comportamiento en general es agresivo y suele responder mal a los tratamientos. Su localización es habitualmente extranodal en: sistema nervioso central, aparato digestivo, piel, etc. Es posible que el virus de Epstein Barr desempeñe un importante papel en su desarrollo. Para su tratamiento se requiere la participación del hemato-oncólogo.
CASO 16
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COMENTARIO |