Paciente de 35 años, sexo masculino, con antecedentes
de hepatitis B y diagnóstico de infección por VIH
en etapa SIDA, hecho por estudio serológico y nivel de
CD4 inferior de 200 cél/mm3. Ingresó al hospital
por repercusión general, tos y fiebre de 2 meses de evolución.
En el examen físico se encontró: regular estado
general, anemia clínica, dermatitis seborreica, algunos
gemidos difusos y hepatoesplenomegalia leves. La radiografía
de tórax mostró ensanchamiento mediastinal e hiliar,
e
infiltrados pulmonares perihiliares a predominio derecho. La
TAC de tórax puso en evidencia adenomegalias hiliares
y áreas de neumonitis. Las baciloscopías fueron
reiteradamente negativas. No había adenomegalias periféricas
para realizar biopsia para su estudio. Se enviaron a la CHLA
muestras para hemocultivos de M. tuberculosis. En el estudio
de médula ósea se vieron granulomas no bien configurados
y BAAR.
El
diagnóstico fue de tuberculosis pulmonar y ganglionar
por lo que se inició el triple plan antituberculoso, obteniéndose
mejoría. Dos meses después los hemocultivos confirmaron
tal diagnóstico.
Frente a la presencia de adenomegalias en territorios superficiales
y/o profundos, lo primero a sospechar en un paciente infectado
por VIH, es la tuberculosis. Más raramente puede tratarse
de un linfoma. En ocasiones el resultado de las biopsias ganglionares,
practicadas en el SEIC, fue compatible con el diagnóstico
de micosis o diagnosticó un sarcoma de Kaposi. Cuando
las adenomegalias integran el cuadro de las adenopatías
generalizadas persistentes, entidad relacionada al VIH, suele
predomir el aumento de los ganglios periféricos.
El cultivo para micobacterias es practicado solamente por la
CHLA, encontrándose que la técnica tiene un alto
rendimiento en inmunodeprimidos por el VIH.
El mielograma con mielocultivo puede ser útil para observar
BAAR e identificar Mycobacterium spp.
En el caso que el resultado de todos los estudios antedichos
sean negativos, cuando el enfermo tiene hepatomegalia, y especialmente
cuando la fosfatasa alcalina está elevada, la biopsia
hepática puede hacer diagnóstico de tuberculosis
u otra micobacteriosis. |